El marketing directo es una estrategia interactiva que desarrolla diversas actividades que buscan obtener una respuesta concreta de los clientes. En la actualidad mantener una base de datos de posibles clientes con el mayor número de datos es el mejor aliado del marketing, por ello se desarrollan mejores actividades para obtener información del comprador potencial y estar en contacto con él para ofrecerle más productos que le sean útiles.

El marketing directo se realiza uno a uno, es decir, un especialista se enfrenta al cliente y le solicita los datos para tenerlo registrado únicamente a él y personalizar sus adquisiciones.

Como toda estrategia, cuenta con ventajas, entre las más notorias encontramos:

  • El formato para obtener la información del cliente puede ser muy variado, todo depende de qué se busque ofrecer.
  • Se personaliza el trato. Al requerir los datos del consumidor, se debe de atender sólo a uno de ellos para atender de manera correcta sus necesidades.
  • Se localiza con exactitud en dónde está el cliente y se limita su campo de necesidades.

Entre los contras del marketing directo están:

  • Las bases de datos creadas con esta estrategia suelen no estar actualizadas. Incluso el mantenerlas al día representa un reto muy complejo y de esfuerzo.
  • En el caso de solicitar los datos de clientela que no se ha sabido abordar, mandan a spam el formato a llenar o de plano es ignorado si se recibe por correo, mensajes al celular u otros similares.
  • Se incrementa considerablemente el costo de esta estrategia por tener que utilizar las llamadas telefónicas, envío de correo electrónico u otras.

Lo ideal sería incentivar al consumidor para que conteste los cuestionarios del marketing directo, pero muchas veces este proceso se vuelve engorroso para él. En este caso el cliente huye de una empresa que solicita sus datos, lo cual nos aleja del éxito.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL