Uno de los retailers más reconocidos en México es Liverpool. Durante el 2014, logró un valor de marca de 2 mil 687 millones de dólares, cifra que lo colocó en el segundo lugar del ranking BrandZ, después de Bodega Aurrerá.

Más notas relacionadas:
Liverpool vs Palacio de Hierro, ¿qué retailer domina el mercado?
Cómo construir renders mucho más reales, Liverpool responde
Liverpool se suma a la euforia por Star Wars con la presentación de nuevos productos

Este año, Liverpool perdió 5% en su valor de marca y se ubicó en el número 9 con un monto de 2 mil 557 millones de dólares.

Sobre sus estrategias de marketing, se trata de un retailer que ha sabido distribuir su presupuesto de medios a acciones insertas en el above the line, below the line y medios digitales.

En lo que compete únicamente a las dinámicas BTL, Liverpool ha destacado por la ejecución de eventos de marca en sus diferentes puntos de venta. Sin embargo, no todos han sido un éxito, ya que mientras algunos le han servido para incrementar awareness otros han significado una alerta roja en su reputación de marca.

Tal es el caso del aniversario de #ZonaD, un evento que se desarrolló para festejar el primer año de este espacio temático dedicado a las mujeres contemporáneas que conocen de moda, tendencias y diseñadores que trabajan de la mano del retailer.

Aunque el ambient marketing que utilizaron invitaba a la gente a conocer las nuevas colecciones de Jaime Ibiza, Lorena Saravia, Chamuchic, Yakampot, Pájaro de cuerda y Kynd, la realidad es que sólo algunos pudieron disfrutar el evento, debido a los llamados event killers:

1) La falta de atención one to one

El evento de aniversario de Zona D fue en la terraza de uno de los puntos de venta del corporativo. El espacio cuenta con dos puertas principales que estuvieron abiertas durante todo el evento. A su vez, en ambas entradas no hubo ninguna hostess o representante de la marca que se encargara de recibir a los que llegaban, de modo que literalmente entraba quien quería.

Los invitados sabían de qué se trataba el encuentro, pero los consumidores curiosos mostraron cierta confusión al no saber si se trataba de una dinámica de la tienda o de un evento privado.

2) ¿Coctel de aniversario?

Como si se tratara de la técnica conocida como “el dedazo”, los meseros sólo dieron copas de vino y canapés a quienes parecían ser invitados exclusivos del corporativo o de los diseñadores.

Esto ocasionó la molestia de algunos clientes que al no ser atendidos por los meseros optaron por irse o por manifestar su descontento. Pero también de una de las diseñadoras que no fue reconocida por los meseros.

3) Colecciones a segundo término

La importancia y foco de atención fue la mala logística y falta de organización de este evento, incluso más que las nuevas colecciones de los diseñadores que trabajan de la mano del retailer.

En otras ocasiones hemos sido testigos de eventos ofrecidos por Liverpool que han tenido buenos resultados, no obstante, esta no fue la ocasión.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL