Uno de los grandes retos de los propietarios de pequeñas empresas es costear una campaña de publicidad que los ayude a posicionar su marca y dar a conocer sus puntos de venta. El marketing de Guerrilla es una buena estrategia BTL para aquellos que quieren entrar en el juego sin necesidad de pagar millones.

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Existen infinidad de pasos a seguir para llevar a cabo una campaña de Marketing de Guerrilla, sin embargo, basados en uno de los modelos básicos de las teorías de la comunicación (emisor, mensaje, receptor), te diremos cómo puedes hacer para que tu campaña sea concisa, directa y sin tanto rollo.

Emisor. Tener claro quién es el que emite la información, quién es el creador del producto. No necesariamente tiene que ser una persona física, ya que puede hacer referencia a la marca que quiere posicionar su producto.

Este primer paso es importante porque a veces con sólo saber de qué marca se trata por default se sabe qué clase de productos vende, si son de buena calidad y si vale la pena adquirirlos.

Mensaje. Aquí no aplican las ideas de McLuhan de que el medio es el mensaje porque para una campaña de guerrilla o cualquier otra estrategia Below the line, la audiencia es el mensaje. Es imprescindible que para crear un mensaje primero se conozca de pe a pa al target, saber lo que quiere, las acciones que espera, las promociones que quiere, los lanzamientos que le gustarían.

El mensaje siempre girará en torno al target y por supuesto al presupuesto que se tenga, sin embargo, no hay que olvidar que la innovación y la creatividad suelen rebasar la parte económica porque hay grandes ideas pueden hacerse con poco dinero.

Receptor. El receptor no necesariamente puede referirse a aquél que recibió el mensaje. En este caso recae en la valoración de resultados, es decir, el monitoreo de los impactos logrados, el número de visitantes al punto de venta, el tratamiento que los clientes dieron en las redes sociales sobre las acciones realizadas, la empatía generada con el target, etc.

Las campañas de Guerrilla sin duda rompen con la publicidad tradicional, pero si están bien enfocadas son una buena herramienta para incrementar tu cartera de clientes y por supuesto tus ventas.

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