Santa Claus tiene una gran lección que darnos. Y no me refiero a ninguna enseñanza moralista sino mercadológica. Ese personaje que viste de rojo, con barba blanca y una característica carcajada sin aparente motivo, fue alguna vez la apuesta de Coca Cola para apoderarse de una festividad típicamente cristiana que ahora ha contagiado a todo el mundo.

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El éxito de la estrategia fue tal que ahora hay una clara relación entre la época navideña con Santa Claus. Lo vemos en tiendas y mensajes publicitarios, en tarjetas de felicitación y en todo tipo de gráficos. Santa Claus es realmente un concepto claro, definido y con una gran empatía. No obstante, su éxito no es casual y así como sucede con las marcas, cuenta con algunas variables que han sido determinantes para lograr tan notable posicionamiento a lo largo de los años:

  • Tiene una historia detrás.La historia del Santa Claus que conocemos hoy, y cuya imagen fue creada por Coca Cola hace ya varios años, se inspira en un hombre real, San Nicolás de Bari, quien vivió en Turquía en el siglo IV. Se trata de una persona muy venerada en su época y con una gran leyenda de bondad. Nos gustan las historias y los personajes reales, y nos gusta que vivan. Por eso contamos historias.
  • Va dirigido a los niños pero involucra a los grandes. Así como sucede con muchas de las películas y personajes de Disney, Santa Claus es un personaje que principalmente se dirige a la tierna infancia, para allí echar raíces. Hay una gran fuerza en todo lo bueno que recordamos cuando éramos niños. En lo que nos hacía ilusión. Los niños tienen una granpasión por las cosas y eso se queda en nuestro subconsciente. No es casualidad que Santa Claus sea un personaje para niños, pero que a su vez involucre a los mayores.
  • Es universal.Nace y muere en una época de festejos cristianos, pero su mercado meta es amplísimo. No existe una clara relación con la creencia religiosa, sino con la época del año que por tradición y por coincidir con festividades de otras religiones, es motivo de celebración en todo el mundo. No se contrapone a ninguna creencia y representa un concepto empático en cualquier cultura.
  • Está ligado a momentos felices.Santa no vive todo el año, aparece tradicional y ventajosamente en una época ligada al amor y la paz. En un período sensible para la mayor parte de la gente y que es motivo de reuniones familiares y celebración. Hay una clara y directa relación entre todo ello y el personaje. Eso contribuye a hacerlo entrañable y a que sea adoptado fácilmente por las principales marcas y mensajes.El Santa Claus que conocemos ahora es una marca, un concepto que es promocionado para vender un producto que nada tienen que ver con la imagen de un santo. He ahí la magia de la mercadotecnia, y el mérito de una gran estrategia.¡Estimados lectores, no me levanto de esta silla sin desearles una navidad de fábula y un 2014 lleno de enseñanza y éxitos!

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