En toda estrategia y en toda campaña es totalmente necesario conocer el público al que se dirige, pues esto ayudará a definir muchos (sino es que prácticamente todos) aspectos de las mismas. Sin embargo, es difícil conocer a todos los integrantes que conforman el target al que se dirigirá la acción de marketing en cuestión. ¿Qué se puede hacer al respecto? Para esto existe la buyer persona, concepto sobre el cual platicaremos en las siguientes líneas.

La buyer persona puede definirse como el arquetipo del cliente de un producto o servicio, el cual se construye a partir de información conseguida por medio de investigación sobre las cualidades con las que cuenta el público meta al que nos queremos dirigir.

A través de datos cualitativos y cuantitativos, conseguidos por medio de investigación directa o indirecta que considere aspectos como su perfil demográfico, nivel socioeconómico, información profesional e incluso alguna personal, se construye lo que se conoce como buyer persona.

Conocer la buyer persona nos permite tener un conocimiento más preciso de a quién nos estamos dirigiendo en una campaña, de tal modo que si logramos perfilarlo correctamente, es posible generar algunos insights muy útiles.

Una vez que se genera la buyer persona se puede determinar cuál es su pain, concepto que no hay que traducir de modo literal o en su primera acepción que encontremos en el diccionario, sino que debemos comprenderlo más como necesidad o preocupación.

Una vez que conozcamos el pain de la buyer persona, se puede comprender cuál es su driver, que es orilla al cliente a buscar un determinado producto o servicio, cuál es esa motivación que lo encamina a adentrarse en el funnel ce compra.

Usualmente la buyer persona se ocupa mucho en el marketing de contenidos, puesto que por medio del perfil generado del arquetipo es mucho más sencillo saber como desarrollar contenidos; sin embargo, se puede implementar en otros canales del marketing.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL