Be Tolerant Love (BTL)

En todo el recorrido del MYT esta presente el BTL bajo su faceta social. Antes de concluir el paseo, comenta Arturo González.

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Visité el Museo de Memoria y Tolerancia de la CDMX, tenía bastante tiempo con el interés de ir, pero por una cosa u otra, no había sido posible darme la vuelta. Luego de que los astros se alinearon, un sábado al mediodía recorrí todas sus salas. Es un museo pesado de digerir por la temática, muchos textos, videos y fotografías, pocos objetos, pero los que están, te erizan la piel.

El trabajo de investigación es increíble, ver que pueden sintetizar en algunas líneas un tema tan sensible, es admirable. La museografía del espacio es extraordinaria, son museos tan actuales que al basarse en “ideas”, mezclan el poder de los contenidos

No les describiré lo que encontrarán, porque deseo que se den la oportunidad de “cruzar la línea” (que en ocasiones es invisible) al visitarlo. A unos pasos del Palacio de Bellas Artes, podrán ver de cerca lo dueles que somos como humanos.

En el punto de la museografía y el recorrido, el museo ha invertido en la tecnología, pero no por ello ha abandonado la naturaleza del contacto personal, ya sea con audioguía, guía personal o de a hongo, puedes recorrer algunos de los genocidios más tristes de la humanidad. 

La semana pasada comentaba en la columna, acerca de “Salvar el mundo con Marketing”, la invitación continúa, en esta ocasión se amplia más allá de la ecología, pues se basa en una ley universal que une el respeto por las diferencias y la libertad para ejercerlas. 

En todo el recorrido del MYT esta presente el BTL bajo su faceta social. Antes de concluir el paseo, existe una sala que nos recuerda que la única vía para continuar como humanidad es la tolerancia. Para generar que el ciclo de comunicación se cierre, existe un remate con algunas activaciones y piezas que hacen reflexionar de manera profunda, pero a la vez, con la posibilidad de llevarlo a la vida diaria. 

La instalación de sogas con fichas a sus pies de los números desprendidos por la violencia. Luego de este espacio te topas frete al espejo de los prejuicios y estereotipos que seguimos fomentado, si bien es cierto que este tipo de intervenciones de BTL son recurrentes en baños de antros, restaurantes y centros comerciales, lo cierto es que la invitación a evitar dichas conductas y expresiones discriminatorias es un “call to action” muy conciso y practicable.

El marketing esta del lado de los buenos y de los malos, a veces esta del lado de los peores villanos, en el paso por las salas del genocidio Nazi, puede ver el legado siniestro de Josepht Goebbles, autor de principios propagandísticos que aún pueden emplearse.

El antídoto que propone el museo es la “tolerancia”, le sumo un ingrediente, el “marketing”, pues no toca revisar las campañas, los medios, las marcas, las empresas, las ciudades. Nos toca enfilarnos en el lado  amoroso de la línea, nos toca ser tolerantes y hacer muchísimo BTL+.

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