Para que una marca se mantenga relevante en la vida de sus consumidores, la creación de productos o servicios ya no resulta suficiente para ellos, por lo que la demanda de experiencias diferentes y personalizadas es cada vez mayor, lo cual lleva a las marcas a innovar en su manera de comunicarse con ellos, al tiempo que modifican sus estrategias de marketing, a fin de hacerlas más cercanas y emocionales.

En este sentido, las activaciones representan una gran oportunidad para reinventarse y fortalecer su branding y relevancia entre su target, algo que hace de esta disciplina una de las disciplinas favoritas de las empresas y en las que más se invierte, pues solo en 2018, del capital total dirigido a BTL, 30.3 por ciento se destinó a dicha estrategia, es decir, poco más de 16,700 millones de pesos, según el Estudio Anual de Inversión en Below The Line 2019, elaborado por el Departamento de Investigación de InformaBTL.

Trabajo conjunto que origina experiencias capitalizables 

Una optimización del brand awareness, un mayor engagement y mejorar el posicionamiento, son solo algunos de los beneficios que una marca recibe de una activación bien ejecutada, para el público correcto. No obstante, similar a lo que sucede con otras acciones de marketing, ésta también debe favorecer la capitalización de una experiencia y con ello ofrecer resultados positivos, e incluso que superen sus expectativas. Para lograr esto, trabajar conjuntamente con partners estratégicos es una forma viable y efectiva.

Si bien hay activaciones que creadas por una sola marca derivan en números positivos, también hay otras que, gracias a la colaboración de uno o más socios, consiguen un impacto de mayor alcance, maximizando así la experiencia. 

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