A partir del 1 de julio de 2025, entrará en vigor un cambio legal que ha dividido por completo al gremio de repartidores y conductores de plataformas digitales en México. Si bien la reforma les garantiza el acceso al IMSS, vacaciones pagadas y protección legal, muchos cuestionan el alto costo en términos de libertad laboral.
Para acceder a los beneficios de esta reforma —incluido el registro en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)— los trabajadores deberán cumplir con al menos 80 horas conectados al mes en las aplicaciones (Uber, Rappi, DiDi, entre otras) y generar ingresos iguales o superiores al salario mínimo mensual. Es decir: si un repartidor no cumple con esa carga mínima de trabajo, no podrá acceder a las prestaciones.
¿Libertad o seguridad social para repartidores?
Este punto ha encendido una fuerte polémica. Mientras algunos consideran que por fin se está reconociendo su labor con derechos laborales básicos, otros denuncian que se trata de una “flexibilización forzada”, que contradice el espíritu de autonomía con el que muchos eligieron este tipo de trabajo.
“Nos prometieron seguro, pero nos lo condicionan a trabajar casi jornada completa. Eso ya no es libertad”, dijo César, repartidor de Rappi desde hace tres años. En redes sociales, el debate también ha escalado, con algunos llamando a boicots y paros nacionales, mientras otros celebran la medida como una oportunidad histórica.
Las apps, en el centro del conflicto
La Unión Nacional de Trabajadores por Aplicación (UNTA) ha señalado que algunos bloqueos recientes —como el ocurrido en Paseo de la Reforma— habrían sido organizados por grupos vinculados a las propias plataformas, interesadas en desacreditar la reforma y mantener el modelo actual sin obligaciones laborales.
Sergio Guerrero, secretario general de la UNTA, aseguró que existe evidencia de “respaldo y financiamiento” por parte de las apps a repartidores que se oponen públicamente a la medida, con el objetivo de mantener el sistema actual donde no asumen responsabilidades como empleadores.
¿Qué deben hacer los repartidores que quieren IMSS?
En concreto, cualquier repartidor o conductor que desee ser dado de alta en el IMSS deberá:
- Estar conectado a la app al menos 80 horas al mes.
- Generar ingresos equivalentes o superiores al salario mínimo mensual, que en 2025 ronda los $7,500 pesos mexicanos.
- Aceptar que su actividad será monitoreada para verificar el cumplimiento de estos requisitos.
Cumpliendo con estos puntos, las plataformas están obligadas a cubrir su parte proporcional de las cuotas ante el IMSS y otorgar los beneficios que marca la Ley Federal del Trabajo.
¿Beneficio real o imposición encubierta?
La gran pregunta sigue abierta: ¿es justo condicionar derechos laborales a una carga mínima de horas? Para muchos, esto representa una vuelta a esquemas laborales rígidos, pero sin el pleno reconocimiento como empleados. Otros creen que esta puede ser la puerta para una relación laboral más formalizada y segura.
Lo cierto es que, en medio de apps que no quieren ser patrones y repartidores que no quieren ser empleados de tiempo completo, México inicia una etapa compleja pero necesaria para regular un modelo que, hasta ahora, operaba sin reglas claras.
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