Es un hecho que los consumidores consideran la adquisición de los productos disponibles en el mercado según la solución que ofrezcan a sus demandas.

La competencia entre distintas categorías de productos es tan grande que las marcas han optado por defender su posición en el mercado a través de estrategias BTL para trazar una diferencia entre productos similares, y destacar a pesar de competir con productos que ofrecen soluciones casi idénticas.

Pero, así como grandes marcas tienen desafíos para mantenerse en el mercado. Un producto que no ha corrido riesgos en el mercado, y que prácticamente comienza su ciclo de vida, tiene muchos retos que superar para representar un negocio rentable para la compañía.

Con la ayuda del siguiente video podrás diferenciar las etapas del ciclo de vida de un producto. A través de este mapa puedes establecer la posición actual de un producto, y comprender de una mejor manera las oportunidades que tiene para competir en el mercado.

Una vez entendido que un producto pasa por diferentes etapas: introducción, crecimiento, madurez y declive, podemos aceptar una realidad bastante dura: Tu producto no durará para siempre.

Es un hecho que mientras que tu producto se encuentre en el mercado, tarde o temprano aparecerá una nueva competencia. Puede ser que no tengan el éxito esperado, sin embargo también es muy probable que logren la aceptación del mercado de una manera muy rápida y se note en un incremento rápido de ventas.

Generalmente, los productos que salen del mercado debido a su declive se caracterizan por no integrar alguna innovación en sus atributos. Por tanto, aquellos que logran superar las expectativas de los consumidores tendrán mayores probabilidades de convertirse en el producto sustituto de su competencia.

De modo que, es importante anticiparse a las demandas del mercado para tomar decisiones rápidas y que permitan construir una ventaja competitiva.

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