Nuevas reglas en etiquetas y empaques; una nueva forma de comunicarse

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En esta semana, legisladores mexicanos dieron un vuelco legal para la forma en cómo nos comunicamos con nuestros clientes por medio de las etiquetas en lo que comemos. La idea es comunicar a los consumidores de productos alimenticios sobre excesos de azúcar o carbohidratos cada vez que interactúan en el estante al momentum de la compra. 

Parece fácil e inofensivo pero se viene algo complejo. No conforme que el mundo ya nos es mundo desde hace tres años, en México cada año mueren entre 120 a 130 personas por excesos alimenticios, mala alimentación y padecimientos por consecuencia de diabetes, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Cerca de 30 mil personas fallecen por asesinatos violentos y otros 130 mil al año por nuestros malos hábitos de alimentación.

Muchos muertos para un país que por el momento es joven, pero al cabo de 20 años más ya no será tan joven. Esto quiere decir que, que independientemente de los nacimientos, cada año se mueren por diabetes y violencia, más de 150 mil personas. Esto tarde o temprano le pega al tejido social y de salud en un país. Por lo pronto las identidades en una nación tan violenta van cambiando de mano con las programaciones culturales y sociales. Es inevitable. Tarde o temprano también te paga y cambia el ritmo del consumo y el mercado de bienes productos y servicios. Estamos como país, más muertos que vivos. Es urgente despertar y reactivar el mercado interno, ¿cómo? Con movimiento y menos quejas, más acción y actitud positiva pasar los negocios que genere activación del mercado interno. Menos quejas y más acción. 

Me desvié pero volvamos al mercado interno y a las etiquetas. No se enojen los dueños de producto por el cambio tan drástico que viene en las etiquetas. En lugar de hacer berrinche infantil, como llevan haciéndolo desde hace seis meses que ganó Andres Manuelovich, mejor a trabajar se ha dicho y porque las parálisis y las crisis de identidad vomitan innovación si somos inteligentes. Es inevitable, a partir de ya, será obligatorio explicar con claridad y advertir a los compradores sobre excesos de azúcar con letras y etiquetas grandes en los empaques, que quitarán espacio de comunicación con los clientes; o nos aclimatamos o morimos en el intento. Este modelo de advertencia de salud será muy parecido a lo que ya se hace en Perú, Uruguay y Chile, por ejemplo, en un envase de Ketchup se grita en una etiqueta muy poco estética y que no va alineada con la identidad de la marca: ¡Precaución, exceso de azúcar! Y así vendrán más advertencias, ¿por qué? Porque somos un país que se está muriendo de gordo. 

¿Y las etiquetas apá

  • Tendrás menos espacio para comunicarte con tu target. Ponte las pilas y comunica de forma más sintética, rápida y atinada. 
  • Alienación a cuidar la salud y no caer en los excesos mortales que llevan a la diabetes.
  • Como marca acepta que eres un placer culposo y que como todo, en exceso es malo. 
  • Sé sincero, no mientas más o deja de mentir ya. Te perdono. Ojo que los niños de hoy serán los clientes exigentes y conservadores del mañana. 
  • Miente si quieres mentir, pero tarde o temprano se sabrá siempre la verdad. 
  • No subestimes a tus clientes. Ellos saben más que tú de tu producto. Son veloces. 
  • No seas falso y no caigas en la preocupación mentirosa. Acepta tu azúcar o carbohidratos con orgullo y participa en la cultura de no caer en los excesos. 

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Estudió comunicación en la Universidad Iberoamericana. Es maestro en Producción Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid. Docente en la universidad Centro, universidad dedicada a la profesionalización de la creatividad y la mercadotecnia, donde imparte la materia de Administración de Comunidades Digitales. También ha dado clases de Comunicación, Mercadotecnia y Publicidad en la Universidad de la Comunicación, en la Anáhuac de Puebla, en La Salle, en la Universidad de las Américas de Puebla y en la UDLA de la Ciudad de México. Es un fiel aliado estratégico y operativo en la comunicación y mercadotecnia de las personas y las marcas. Fundó -y dirige- agencias de marketing de nicho y Relaciones Públicas como InTrend, The Next Marketing, InTrend Sibarita y Party Animal. Escribió los libros Las Nuevas Tribus Urbanas y Yo digital, ambos editados por editorial Kätedra. Consultor y conferencista especializado en estrategias de comunicación, relaciones públicas y mercadotecnia. Consejero editorial del periódico REFORMA. Ha diseñado y producido eventos para El Palacio de Hierro, Mastercard, Don Julio -Diageo-, Kantar Worldpanel, Kantar TNS, Kantar Millward Brown, Expo China México, BLN (Bodegas La Negrita, DSM (Alimentación y salud) y La Europea, entre otras. Miembro de diferentes consejos consultivos editoriales y empresariales. Inquieto, disruptivo y apasionado. He sido de todo. Sin miedo a siempre volver a empezar.