Marketing emocional: 7 errores que pueden poner en riesgo tu estrategia

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Mantener al consumidor cautivo, satisfecho y contento es una prioridad para las marcas, y para estar más cerca de ellos y lograr dichos objetivos, el marketing emocional es un gran aliado.

Hablar de marketing emocional es referirnos a un tipo de acción BTL que siempre busca exaltar emociones y sentimientos, mediante el desarrollo de diversas estrategias mercadológicas que, en conjunto, ayuden a la empresa a generar una experiencia en el consumidor de tal magnitud que se quede en su mente por mucho tiempo.

Al ser capaz una empresa de ofrecer un momento o una vivencia grata, la consecuencia será una conexión emocional que no sólo se quede en un instante, sino que dicho vínculo sea con la marca y permanezca por un largo tiempo.

Raúl Santillán España, Gerente de Marketing 3 Sit Soluciones, dijo que alrededor del 90 por ciento de la información que el ser humano recibe y procesa en su cerebro es visual, lo que da pauta a empresas a crear un marketing que tenga un impacto directo en los sentidos del target y con ello llegar a una experiencia que se transforme en un lazo emocional.

Dar a los clientes una experiencia y generar sentimientos para que se sientan cercanos e identificados con una marca, es ya una de las principales tendencias de marketing mundiales. Sin embargo, hacer marketing emocional puede tener sus detalles y no siempre dar los resultados que la empresa espera.

Para evitar que una estrategia de este tipo fracase, es preciso tener en cuenta algunos errores y no cometerlos.

Carecer de una claridad en los objetivos

Desde el brief es necesario que la marca defina claramente sus objetivos de marketing y de negocio para que cuando llegue el momento de diseñar la campaña, la temática, emociones que quiere despertar y la comunicación completa de la estrategia sea adecuada y efectiva.

Contar de forma incorrecta una historia

Desde la elección del tema, el perfil de los personajes, hasta la propia forma de narrarla, son puntos en contra que podrían desvirtuar el storytelling y no mostrar lo que se tenía pensado, causando confusión, molestia, nulo entendimiento y ningún vínculo emocional positivo.

No definir las emociones adecuadas

Esto quiere decir que cada marca, al tomar la decisión sobre qué tipo de emociones quiere despertar en el consumidor, se debe hacer con detalle, analizando objetivos, impacto que se quiere tener e incluso la imagen de la marca para que una mala elección de sentimientos en una estrategia no la perjudique.

Además, es preciso que las emociones que se buscan despertar sean las correctas y con ello evitar resultados negativos o que no se apeguen a lo establecido.

 

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