Varias empresas de diversos giros comerciales e industrias, presentes en el canal tradicional como en el comercio electrónico o en ambos, han decidido modificar sus procesos operativos, de producción, así como cultura organizacional en pro de causar un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad, por lo que la implementación de acciones e iniciativas de economía circular es ya parte del ADN de muchas marcas a nivel global.

La economía circular puede definirse, de acuerdo con la revista ¿Cómo ves?, publicación de la Dirección General de Divulgación Científica de la UNAM, como aquel proceso que, inspirado en los ciclos vitales de la naturaleza, busca optimizar la manera en cómo se manufacturan ciertos productos, esto con el objetivo de reducir los desechos generados y con ello tener un impacto positivo en el ambiente y en la calidad de vida de las personas y otros seres vivos.

Compañías como P&G, a través de marcas como Head & Shoulders, Cerveza Corona de AB InBev, Starbucks, Natura, C&A, Cielito Querido, entre muchas otras en el país son empresas que ya se han sumado a esta nueva forma de operar que, lejos de ser una tendencia, se ha convertido en un movimiento que forma parte de la esencia y rentabilidad de muchas marcas.

¿Cómo beneficia la economía circular a las marcas?

Puede ser que recurrir a la economía circular no resulte atractivo para algunas compañías; sin embargo, hay diversas ventajas y beneficios que acciones sustentables y de responsabilidad social otorgan a una marca, como las mostradas a continuación.

  • Mejora su branding y posicionamiento: al estar involucrada en la solución a un problema, esto permite que el branding mejore y dé una buena imagen hacia el consumidor.
  • Incrementa el bran awareness: cuando una compañía se compromete con la solución a cierta problemática, además de llamar la atención de su target esto también le permitirá que el nivel de compromiso de su público meta aumente, lo cual también derivará en un vínculo emocional.
  • Gana una buena reputación frente a su competencia: tal como sucede con el branding, la reputación y buena imagen de una marca que tiene proyectos en pro del medio ambiente y la sociedad se torna aún más positiva y esto pone a la marca en ventaja frente a sus competidores.
  • Optimización de recursos y procesos de producción: en apariencia puede que la inversión inicial para mejorar procesos de producción con energías renovables implique una inversión fuerte, pero con el paso del tiempo ese capital se verá compensado con los buenos resultados
  • Se genera una conexión emocional con el consumidor: para crear relaciones a largo plazo con el consumidor, incluir la economía circular es una forma efectiva de conseguirlo, ya que al tener un efecto positivo en el ambiente, el consumidor forjará un sentimiento de pertenencia con la marca y buscará unirse a sus iniciativas.

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