Órale, hijos del marketing y el BTL que leen esto mientras toman su café quemado: el Mundial de Futbol 2026 está a la vuelta de la esquina y México se va a poner como piñata llena de dólares.
Según Deloitte (sí, los mismos que no se equivocan cuando hay lana de por medio), la derrama económica va a ser de 2,730 millones de dólares, o sea, un golazo que representa el 0.14% del PIB nacional. No es el paraíso, pero suma y sigue: 112,200 empleos temporales (0.19% del empleo total del país), más de 800 mil visitantes (550 mil nacionales y 280 mil extranjeros que van a llegar con la cartera abierta y la sed de chelas y tacos).Desglosémoslo como se debe, sin mamadas:Gastronomía: 728 millones de dólares en ventas, con un crecimiento del 29.1% anual. Imagínense los taqueros, los fondas y los food trucks haciendo fila para depositar billetes.
- Hotelería: 614 millones, crecimiento del 27.1%. Las camas van a estar más calientes que el balón en el Azteca.
- Transporte: 309 millones de impacto. Uber, taxis pirata y hasta los camiones RTP van a facturar como nunca.
- Entretenimiento: +56 millones. Bares, antros y hasta los que venden playeras truchas del Messi van a brincar de alegría.
BBVA y Coparmex lo confirman: el PIB crece un extra 0.1-0.3 puntos en 2026 gracias a este desmadre. O sea, el Mundial no solo es futbol, es un inyectazo económico que nos va a sacar del bache (literal y figurado) y nos pone en el mapa mundial como destino que sí sabe recibir. Pero aquí viene el caos estratégico que me prende: ¿por qué chingados Gabriela Cuevas, nuestra “Representante Honorífica” y coordinadora estrella nombrada por Sheinbaum en noviembre 2024, sigue jugando al eufemismo barato en vez de comunicar con huevos?
Hace unos días estalló la nota: “¡FIFA cancela 40% de habitaciones en CDMX! 2,000 cuartos menos, ¡se les está ponchando el Mundial!”. La AHCM salió a decir que no pasa nada, que es menos del 1% de la ocupación diaria y que hay 63,000 habitaciones listas para el arranque al 85% de ocupación. Bien por ellos. Pero Cuevas, en lugar de salir con un comunicado claro, contundente y con datos duros que apague el fuego antes de que se arme el desmadre en redes, se va por la tangente: “No fue cancelación, fue liberación de reservas no confirmadas porque venció el plazo de tarifa cancelable”.
¿Liberación? ¿En serio? Eso suena a que le estás diciendo a tu jefa “no te corrieron, te liberaron del contrato”. La neta: en comunicación de crisis, el eufemismo es veneno. La gente no es pendeja, lee entre líneas y huele cuando le están vendiendo humo. En vez de decir “tranquilos, cabrones, FIFA liberó porque aún no definen cuántos jefes de estado, árbitros y periodistas van a venir, y hay más de 63 mil habitaciones listas –vengan todos que México los recibe con los brazos abiertos y la chela fría–”, nos sale con “liberó reservas”.
Resultado: Chumel Torres y medio Twitter se burlan, la nota se viraliza como “se les poncha el Mundial”, y la percepción queda empañada aunque los números digan que no hay pedo. Eso es mal manejo de medios puro y duro. No se trata de mentir, se trata de comunicar con punch, con claridad y con la actitud de quien sabe que México va a romperla.
Cuevas, mi reina: el Mundial es una oportunidad histórica para que el país brille, no para que salgamos defendiendo con paños tibios. La primera impresión cuenta (como dice BBVA en su reporte), y si el visitante llega leyendo que “cancelaron hoteles” en vez de “¡vengan que hay fiesta y lana para todos!”, perdemos puntos antes de pitar el silbatazo.
Así que, mientras la gastronomía, hotelería y transporte se preparan para el desmadre rentable, exijamos comunicación que pegue como gol de tiro libre: directa, sin rodeos y con cojones. Porque el Mundial 2026 no va a ser solo de 48 equipos… va a ser de quién comunica mejor el desmadre que genera riqueza.
¿Y tú? ¿Ya estás listo para capitalizar esta ola de billetes o sigues esperando que te la sirvan en charola? Paco Santamaría. El cabrón que no se calla ni en tiempos de Mundial:
@pacosantamaria | Instagram, @pacosantam X, WhatsApp 552335007 – escríbeme si quieres que te arme tu estrategia BTL para el 2026.
Hoy tengo el placer —y créanme, es un placer de a deveras— de tener conmigo a un carnal de mil batallas, mi amigo, mi aliado y uno de los empresarios mexicanos más cabrones que hay en la industria del Below The Line y el experiential marketing: Fernando Famanía, CEO de ifahto WorldWide y MeetingPlanner.
Este cuate no solo ha sido reconocido como una de las 50 personas más influyentes en la industria de eventos en toda Latinoamérica por Eventex, sino que con ifahto ha impactado a millones, liderado proyectos brutales para marcas pesadas, ganado premios Heel consecutivos y se ha consolidado como referente en creatividad, producción y resultados medibles en el BTL mexicano y más allá.
Corre video columna. Pícale al link:
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