Por: Arturo González Salas
Twitter: @Artglez

La participación ciudadana ha reforzado los temas de mayor interés, la información fluye con agilidad, no toda es legitima, pero ahí­ está, colocando a los ciudadanos como auditores del quehacer público, son ahora jueces del gobierno y activistas de sus propias causas.


Deja solo al presidente en el grito, anuncia una masiva convocatoria en contra de la violencia y las consecuencias desencadenadas en nuestro paí­s.
En el libro Ciudadanos.mx se analiza la participación que ha tenido la sociedad utilizando Twitter, manifestando sus intereses a favor de la colectividad, denunciado malas prácticas, evidenciando la corrupción, promoviendo reformas, debatiendo, fomentado foros e invitando a eventos multitudinarios.
Los ciudadanos hartos de la mala ejecución de los gobiernos, ha visto en las redes sociales virtuales una extraordinaria arma para la movilización. El ejemplo de Egipto nos invitan a estudiar el escenario de la nueva revolución, revolución que obtiene resultados inmediatos.
Es verdad que los cambios sociales siempre parten desde el debate de las ideas, pero nunca antes los pensamientos de los ciudadanos habí­an tenido la penetración, repetición e importancia como actualmente.
Enunciados como:

  • Hoy no compres gasolina.
  • No uses la energí­a eléctrica de 8 a 10.
  • Usa una playera blanca en la marcha por la paz.
  • Coloca un moño negro en tu foto de perfil.
  • Apoya los matrimonios entre homosexuales.

Los ejemplos anteriores son cotidianos, la convocatoria para no asistir al evento del 15 de septiembre, es un caso de importante análisis.
Espero ya el 16 para ver el poder del WOM (Word of Moth), lo que llamamos publicidad de boca en boca, ahora llevado de celular en celular, de Facebook a Twitter y del correo cadena a blogs subversivos.
El grito más fuerte en esta ocasión proviene de la sociedad, del reclamo y la inconformidad. Cualquier empresario iniciarí­a con rapidez una reestructura, colocarí­a centros de atención al cliente para escuchar las demandas, realizarí­a cambios al producto o empaque, para terminar pronto, harí­a una revisión exhaustiva de las 4p’s.
Como el gobierno es la única “empresa” que admite el fracaso, optimizar muy poco los recursos, la inflación de nominas, lo descortesí­a hacia el cliente, habremos de esperar en lo corto iniciativas como las citadas.
Mi pregunta es: ¿No es lo que hemos hecho ya antes del 15? Hemos dejado solos a los gobernantes y ellos a su vez nos han abandonado al obtener sus nombramientos.
Este mes invita a la reflexión, pero hoy sobre nuestra identidad nacional, sobre la marca-paí­s que estamos construyendo.
Con la globalización nace la ciudadaní­a mundial, pero desde este territorio que llamamos México, existe el reclamo con urgencia de moradores que tengan la dignidad de llevar el gentilicio.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL