Junto con las activaciones, los eventos y las promociones, el marketing directo es uno de los principales canales del marketing below the line, el cual ha ganado particular relevancia debido al retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés) que puede generar, siempre y cuando sea realizado de manera efectiva y óptima. Como el resto de las herramientas del BTL, ésta también cuenta con sus características bien definidas que hay que tener muy presentes. Sobre ellas hablaremos en las siguientes líneas.

Quizá la más relevante de todas las características con las que cuenta el marketing directo es que toda técnica y toda campaña que se realice por medio de este canal debe estar basada en una base de datos. Si no se cuenta con estos registros, es un hecho que entonces se está realizando otro tipo de mercadotecnia.

El tener bases de datos en la estrategia de marketing directo deriva en otra de sus principales características: se trabajan con un target bien segmentado. A diferencia de otros canales de mercadotecnia, en este caso los destinatarios del mensaje que busca transmitir una marca están perfectamente ubicados y se les hablara a ellos específicamente y no a otras personas.

Por supuesto, el hecho de contar con un target muy bien segmentado en la estrategia de marketing directo permite que la comunicación sea directa y personalizada. No se le habla al “consumidor” como un ente sin rostro, sino que la marca se comunica específicamente a personas concretas, de carne y hueso, con la particularidad de tener características en común para pertenecer al mismo público meta.

Este tipo de marketing no sólo permite que la interacción con la gente sea más directa, sino que también facilita el hecho de que la marca pueda ser humanizada, por lo que es capaz de generar una mayor empatía con el consumidor. Esto se convierte en una de las claves por medio de las cuales se puede conseguir un buen retorno de inversión.

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