Recientemente leí que las ARMY en Perú se organizaron para reforestar zonas degradadas antes de la llegada de BTS, de modo que los cantantes pudieran ver más verde al aterrizar. Esto me hizo pensar: ¿por qué no replicar esta iniciativa en Ciudad de México? Creo que su fuerza colectiva podría transformar áreas gravemente afectadas por la deforestación, que incluso se notan desde las alturas antes de aterrizar en México, especialmente en Ecatepec, Iztapalapa y Gustavo A. Madero. Así, los fans no solo disfrutarían de los conciertos, sino que también dejarían un impacto positivo en la ciudad.
Iztapalapa y la deforestación del Cerro de la Estrella
El Cerro de la Estrella es un ejemplo doloroso. Ha perdido más del 90% de su cobertura original debido a la urbanización y la tala ilegal. En 2025, el proyecto Huizachtépetl: raíces para el futuro buscó plantar más de 16,000 especies nativas y retirar mil árboles muertos. Sin embargo, la deforestación persiste. Los vecinos denuncian invasiones de terrenos y la destrucción de la vegetación plantada por colectivos locales. Este cerro no es solo un paisaje; es una “esponja verde” vital que protege la zona de grietas, absorbe lluvia y mantiene la recarga de acuíferos.
Sierra de Guadalupe en Gustavo A. Madero y Ecatepec
Situación similar ocurre en la Sierra de Guadalupe, que abarca partes de Ecatepec y Gustavo A. Madero. La tala ilegal, los incendios y los asentamientos irregulares han devastado sus laderas. Esto genera riesgo de deslizamientos, inundaciones y pérdida de biodiversidad. A pesar de los esfuerzos de reforestación, la presión urbana continúa. Los recursos etiquetados para recuperar la zona avanzan demasiado lento. Por eso, el diputado Max Correa Hernández ha insistido en instalar presas de gavión y otros sistemas de mitigación. Sin embargo, la participación ciudadana sigue siendo clave.
ARMY Perú: un ejemplo que inspira
Si las ARMY en Perú lograron coordinar acciones para dejar un panorama verde al aterrizar BTS, aquí podríamos hacer lo mismo. Imaginemos un ejército de voluntarios plantando árboles nativos en Cerro del Tepeyac, Cerro de la Estrella y Sierra de Guadalupe. Antes de que BTS aterrice en México, sus fans no solo llenarían estadios, sino que también dejarían pulmones verdes restaurados, beneficiando a miles de habitantes y protegiendo la fauna local.
ARMY México: poder que ya se ha demostrado
El movimiento ARMY en México ya ha demostrado su fuerza. Recientemente lograron que la Profeco vigile la venta de boletos de Ticketmaster y Ocesa. Además, se impulsan lineamientos para multar sitios de reventa. Incluso políticos y figuras como la presidenta Sheinbaum han atendido sus peticiones. Si esta fuerza puede mover la industria del entretenimiento, ¿por qué no podría movilizarse por el medio ambiente?
Un paso verde por BTS y por la ciudad
Creo que esta iniciativa no sería solo un acto de amor por BTS. También sería un compromiso social y ecológico con la ciudad que los recibe. Su paso por México no solo se recordaría por los conciertos, sino también por el verde que ayudaron a crear. Si los fans pueden mover montañas por su ídolo, también pueden plantarlas y protegerlas.












