Hace unos días Cerveza Victoria hizo público el lanzamiento de una edición especial de su bebida en lata, la cual tenía visible diseños propiedad de cineasta mexicano Guillermo del Toro, así como de su propia imagen y firma, hecho que no le vino bien al director.

Tras enterarse del uso de su imagen, del Toro manifestó el día de ayer su descontento, a través de una publicación en su cuenta de Twitter, en la cual afirmó que él no había dado ninguna autorización, solicitando además a la marca que las ganancias de la venta de estas latas fueran destinadas a causas sociales, como apoyar a los equipos infantiles de matemáticas y robótica.

Luego de esto, decenas de usuarios respaldaron al cineasta, emitiendo comentarios de apoyo hacia él, tema que minutos después fue atendido por la marca de cerveza, pues por medio de un tuit expresó que ya estaban trabajando para ubicar en dónde se había dado el malentendido, afirmando además que ellos seguirían apoyando el talento mexicano, tal como lo ha hecho el director y guionista.

Ya por la tarde de ayer Guillermo del Toro reveló que él y la marca de cerveza, propiedad de Grupo Modelo, ya había establecido un acuerdo y que se había aclarado el malentendido, no sin antes manifestar que esas latas serían sustituidas por un nuevo proyecto gráfico, del cual no obtendría ganancias, y que las ganancias serían para la Olimpiada de Matemáticas de la Ciudad de México, así como para el SOMEXICO.

FICG, responsable del malentendido

Ante el hecho suscitado, las reacciones de los usuarios y seguidores de del Toro, se dio a conocer que el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), había sido el responsable de tal situación y malentendido.

De acuerdo con el FICG, su patronato fue el encargado de de comercializar los patrocinios y acuerdos con las marcas que participaron en dicha exposición, por lo que asumían la responsabilidad de lo sucedido.

¿Por qué definir correctamente los lineamientos de un patrocinio?

Cuando se cuenta con un patrocinio como estrategia de marketing, uno de los puntos clave al momento de concretar esa alianza es definir claramente bajo qué términos y condiciones se activará dicha acción mercadológica, es decir, que se especifiqué por parte del patrocinador qué planes se tienen en mente para ejecutar el patrocinio, vigencia y retorno que espera recibir.

Por otro lado, quienes aceptan a una marca como patrocinador deben establecer lineamientos sobre las actividades que tendrá permitidas hacer cada marca y establecer acuerdos, pues si algunas de las partes no cumple con lo acordado, las consecuencias pueden ir desde una pérdida de inversión hasta cuestiones legales como demandas por derecho de autor o propiedad intelectual, sin olvidar que en términos de promoción de marca su branding se ve perjudicado, pues se pone en duda la credibilidad, confianza y ética de la empresa ante los consumidores, lo cual se puede traducir incluso en afectaciones en sus ventas ante un acto del cual pudieran estar sacando ventaja, sin que sea redituable para todos los involucrados.

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