Considerando la teoría de que el mundo cuántico y la realidad que conocemos interactúan entre sí, cobra sentido el hecho de que las emociones, los pensamientos y las células tengan relación directa, tal y como sostiene el biólogo celular estadounidense, Bruce Lipton. Su trabajo ha sido fundamental para divulgar conceptos de la nueva biología que conectan la mente, el cuerpo y el ambiente, y ha sido una figura influyente en la integración de la ciencia y la espiritualidad.
A través de su investigación, descubrió que el medio ambiente de las células, incluyendo las señales provenientes del cuerpo y la mente, controla el comportamiento celular y la activación/desactivación de los genes, contradiciendo la idea de que el ADN tiene un control absoluto sobre la biología.
Cree en el poder de la mente y enseña que las creencias, tanto conscientes como subconscientes, influyen en la bioquímica del cuerpo, permitiendo la reprogramación y la mejora de la salud y el bienestar.
Un ejemplo cotidiano de la interacción entre estos dos mundos al dirigir la mente con la atención e intención para manifestar armonía se podría encontrar en la meditación, cuya práctica podría extender el estado meditativo y de relajación de la mente a todo el cuerpo, la sanación y el equilibrio en el cuerpo y la mente.
Meditar modifica la energía mental, emocional y espiritual
La energía mental es la información que cada uno de nosotros es capaz de almacenar a lo largo del tiempo, ya sea de forma consciente o inconsciente. Es en la mente donde interpretamos la realidad y tomamos decisiones. Son las creencias las que determinan nuestra visión de la vida, producto de la herencia genética y ancestral, por tanto, el equilibrio entre nuestros anhelos, acciones, ideales y valores puede verse afectado por un sistema de creencias limitantes.
Energía emocional
Las emociones son el mecanismo de adaptación que utilizamos para fluir con la sociedad y su cultura. De hecho, las emociones son las principales protagonistas cuando se trata de crear vínculos de calidad con otro individuo.
A través de este tipo de energía, tenemos la oportunidad de reflexionar y aprender para alcanzar una salud emocional más estable, donde el manejo de los pensamientos, sentimientos y comportamientos son coherentes entre sí y tenemos la capacidad de dirigirlos para nuestro mayor bien.
Energía espiritual
Son innumerables las personas que están completamente desconectadas de su yo espiritual.
La energía espiritual surge cuando se suma contemplación y reflexión a la vida con el objetivo de alcanzar la verdad personal o una concepción más profunda de la existencia. Por ende, una correcta salud espiritual nos permite conectar con sentimientos como el agradecimiento, la paz y la plenitud, y el amor incondicional.
Joe Dispenza conferencista internacional, doctor en quiropráctica y escritor estadounidense, es un experto en meditación y neurociencia que afirma que la meditación puede transformar nuestra vida al cambiar nuestra forma de pensar y sentir. Cuando meditamos regularmente, podemos:
– Reprogramar nuestra mente: Cambiar nuestros patrones de pensamiento y emocionales para crear una realidad más positiva y saludable.
– Aumentar la coherencia cerebral y cardíaca: Mejorar la conexión entre nuestro cerebro y corazón, lo que puede llevar a una mayor claridad mental y bienestar emocional.
– Acceder a nuestro subconsciente: Liberar nuestro potencial oculto y superar creencias limitantes que nos impiden alcanzar nuestros objetivos.
– Crear una nueva realidad: Visualizar y sentir el futuro que deseamos, lo que puede ayudar a manifestar nuestros sueños y objetivos.
Meditación es conectar con todos nuestros cuerpos energéticos
En las sesiones de meditación que imparto, refuerzo que tenemos el poder de dirigir nuestra mente y crear desde esa armonía y coherencia vibracional, la salud y equilibrio que deseamos, con estos pasos adecuados y accesibles si es que meditas o no lo has hecho:
- Respirar de manera consciente: Enfocarnos en nuestra respiración para calmar nuestra mente y acceder a un estado más profundo de conciencia.
- Centrar atención en el cuerpo: Dirigir nuestra atención a diferentes partes de nuestro cuerpo para liberar tensiones y emociones negativas.
- Conectarse con el campo cuántico: Acceder a un estado de conciencia pura donde podemos conectar y hacernos conscientes de que somos energía.
- Sentir emociones elevadas: Experimentar sentimientos de gratitud, amor y felicidad para elevar nuestra vibración, visualizar y manifestar nuestros deseos.
- Volver a la realidad: Regresar a nuestro estado de conciencia normal con una nueva perspectiva y energía renovada.
La meditación es una práctica poderosa que ha sido utilizada durante siglos para promover la paz interior, la claridad mental y el bienestar emocional. Desde la perspectiva de la física cuántica, la meditación puede ser vista como una forma de interactuar con la energía y la conciencia, como herramienta para promover la sanación energética, equilibrar el cuerpo y la mente, para manifestar cambios positivos.
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