ĀæSe han dado cuenta que cada vez vivimos en una revolución donde las relaciones estĆ”n cambiado por completo?… Y ojo, no me refiero a las amorosas, de amistad y laborales, sino a la relación con los productos.
MĆ”s artĆculos de FĆ©lix RĆos:
Lo que no hay que olvidar de una red social
Ahora a entender lo offline
Lo que 2013 nos dejó
Recientemente leĆ un artĆculo en el que se describĆa como los carros deberĆan comunicarse con otros autos para evitar accidentes, es decir, si un carro estĆ” cerca de otro, en ese momento se conectan para compartir información que evite un colapso.Ā La verdad suena genial, sobre todo para las compaƱĆas de seguros.
Aunque esta situación parece de ciencia ficción cada vez es mĆ”s normal para nosotros y me recuerda una vieja discusión con algunos colegas acerca de si el software serĆa o no la ventaja competitiva del futuro, y cada vez me queda claro que asĆ es, por ejemplo, la marca Nike ahora no sólo se enfoca en crear productos cómodos y eficientes, sino que tambiĆ©n ha creado una serie de aplicaciones e incluso dispositivos que no sólo nos ayudan a hacer ejercicio, sino que nos llenan de información valiosa, lo que empieza a trascender el tipo de relación que antes se tenĆa con los productos de esa marca.
Antes las empresas hacĆan productos para que el usuario fuera el que mandara en la relación, pero con el tiempo, se ha dado una revolución de liberación en la que los productos quieren tener voz y voto, quieren aportar mĆ”s a la relación y en algunas ocasiones hasta quieren mandar, basta con el ejemplo de los esclavos de sus telĆ©fonos celulares, que ante cualquier notificación que el celular les de, acuden a resolverla.
Como podrĆ”n ver, los consumidores poco a poco se van acostumbrando a tener relaciones a largo plazo y de valor con sus productos, y sin duda esto marcarĆ” un cambio fuerte en los Ć”mbitos de consumo de muchas categorĆas. El nuevo paradigma dice: āDejar de consumir, para empezar a relacionarnosā.












