La icónica Calavera Catrina es uno de los símbolos más reconocidos del Día de Muertos en México, pero su autoría ha sido objeto de debate durante décadas. Mientras muchos atribuyen su creación a José Guadalupe Posada, la investigación histórica sugiere que otro grabador, Manuel Manilla, también jugó un papel fundamental en su desarrollo.
José Guadalupe Posada es el autor más reconocido, pero…
José Guadalupe Posada (1852-1913) es ampliamente conocido por popularizar las calaveras con carácter humorístico y crítico. Sus ilustraciones, impresas en periódicos y folletos, reflejaban la sátira social y política de la época, consolidando la imagen de esqueletos vestidos y en escenas cotidianas que hoy asociamos con la tradición mexicana.
Manuel Manilla hacia la catrina antes de Posada
Sin embargo, Manuel Manilla (c. 1844-1895) fue un precursor que ya trabajaba en la gráfica popular mexicana antes de que Posada alcanzara fama. Durante su tiempo en la imprenta de Antonio Vanegas Arroyo, Manilla realizó calaveras con un estilo costumbrista y humorístico, sentando las bases para lo que Posada más tarde perfeccionaría y popularizaría.
Manilla no firmaba y José Gudalupe Posada sí lo hacia en sus calaveras catrina y otras
La disputa sobre la autoría de la Catrina surge porque Posada no firmaba muchas de sus obras, lo que dificulta diferenciar entre sus grabados y los de Manilla. Algunos historiadores señalan que Manilla creó las primeras “calaveritas” con vestimenta elegante, mientras que Posada las retomó y las transformó en un ícono visual más universal y reconocible.
A pesar de esto, la fama y legado cultural recayeron principalmente en Posada, gracias a la difusión de sus grabados y a la reproducción de su obra en libros, exposiciones y medios de comunicación posteriores. Manilla, en cambio, permaneció en gran medida en el anonimato, aunque su influencia fue clave para el desarrollo de la gráfica popular mexicana.
La catrina es un símbolo cultural de México
En conclusión, aunque José Guadalupe Posada se lleva el crédito popular por la Calavera Catrina, Manuel Manilla fue el verdadero precursor que abrió el camino. Reconocer ambos nombres permite entender cómo la tradición de las calaveras evolucionó y se convirtió en un símbolo cultural de México, con raíces en la sátira social y la creatividad gráfica del siglo XIX.












