Puede ser que, en ocasiones, usemos como sinónimo imagen y marca, o imagen con identidad, pero lo más correcto es hacer una distinción entre ambos conceptos y así saber cómo contribuyen, tanto por separado como de manera conjunta, en la conformación de una marca.

Identidad

El primer paso que ha de seguir una empresa cuando crea una nueva marca es determinar cuáles serán sus aspectos básicos en las que habrán de centrase sus estrategias, por lo que hablar de una identidad de la marca es por demás pertinente en esta etapa.

La identidad podría definirse como aquel conjunto de elementos, rasgos y características estables y duraderas en la marca, la cual definirá la forma de ser, de pensar y de actuar de la marca.

Cuando se hace la definición de su identidad, la empresa tendrá la oportunidad de dar respuesta a cuestiones como ¿es esta campaña de publicidad la idónea para mi marca?, o ¿cómo puedo cambiar el estilo de comunicación de la marca sin modificar la identidad?, entre otras.

Para crear la identidad de una marca, existen dos pasos que ayudan a forjarla: establecer el concepto de la marca y elegir los elementos adecuados de identificación.

En cuanto al primer paso podemos agregar que la determinación del concepto está relacionado con el tipo de necesidades que la marca cubre o busca cubrir, algo que con el paso del tiempo será fácilmente reconocido por el target.

Sobre los elementos de identificación está el nombre y logotipo de la marca, dos elementos clave que potenciarán la presencia y posicionamiento de tu brand. Cabe destacar que el nombre es la esencia misma de la marca, ya que favorece el reconocimiento entre tu competencia, por lo que optar por un nombre apropiado para los valores de tu empresa, que sea fácil de pronunciar y acompañado de un logotipo acorde a tu identidad, será fácilmente recordado.

Imagen

Al hablar de imagen nos referimos a un conjunto de representaciones mentales, tanto afectivas como racionales, que un individuo o grupo de personas asocian a una marca determinada con un producto específico. Esto es el resultado de un proceso mental de acumulación, evaluación y asociación.

Entre los beneficios que una marca obtendrá de una buena imagen están los siguientes:

  • Proporciona ventajas competitivas: al tener una imagen bien definida, resaltar entre tu competencia no será problema.
  • Genera nuevas oportunidades de negocio: marcas sólidas y mayormente conocidas pueden llegar a proporcionar oportunidades estratégicas para desarrollar nuevos productos o expandir la presencia de tu marca hacia otras regiones.
  • Genera confianza en las diferentes audiencias: Al ser una marca con identidad e imagen consolidada, el target sentirá admiración, y la competencia podrá tomarte como referencia.
  • Capitaliza el sentido de pertenencia: Significa que tus clientes se apropiarán y harán suya tu marca.

A pesar de ser conceptos que, por sí solos, tienen distinto significado y funciones diferentes, en necesario que ambas converjan para que la construcción, consolidación y posicionamiento de una marca pueda lograrse.

 

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