La emblemática tienda de Coppel ubicada en la calle 5 de Mayo, dentro del Centro Histórico de la Ciudad de México, ha cerrado sus puertas. El hecho marca un punto de inflexión para el comercio tradicional en una de las zonas con mayor carga histórica y tránsito peatonal del país. Aunque la marca conserva presencia en otras ubicaciones de la capital, esta sucursal en particular ya no logró mantener el flujo necesario para justificar su operación.
Un Coppel del corazón del centro a nuevo destino
Aunque muchos clientes recuerdan la tienda por su estratégica ubicación entre corredores comerciales, la empresa decidió reubicar sus operaciones a la zona de Pino Suárez. El cambio responde a dinámicas económicas, como el alza en los costos de renta y mantenimiento en el primer cuadro de la ciudad, así como a la transformación del comportamiento de compra, cada vez más enfocado en plataformas digitales o centros comerciales con mayor infraestructura.
RECOMENDAMOS: Pepsi ya no es #2 en consumo: ¿quién la reemplazó?
Un síntoma de una tendencia más amplia
El caso de Coppel no es aislado. Según la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO), en lo que va de 2025 se han contabilizado al menos 12 cierres o reubicaciones de negocios en zonas céntricas de distintas ciudades del país. Este patrón —conocido en Estados Unidos como el “Retail Apocalypse”— está llegando a México con fuerza, impulsado por consumidores que privilegian la conveniencia y personalización del comercio en línea.
RECOMENDAMOS: Mexicano muestra cómo es una fuente sodas de Costco en Japón
Marcas con décadas de presencia física, como Sanborns, también han comenzado a reducir operaciones. La evolución de los hábitos de consumo, el auge del e-commerce y los retos logísticos y económicos que implica sostener tiendas en zonas de alto valor inmobiliario están redefiniendo el mapa del comercio mexicano.
Coppel: del mostrador al clic
A pesar de este cierre, Coppel sigue siendo un actor dominante en el mercado mexicano. Según Statista, su plataforma de comercio electrónico, coppel.com, generó aproximadamente 1.6 mil millones de dólares en ventas netas durante 2024, posicionándola como el segundo minorista en línea más grande del país, solo detrás de Amazon.
Su aplicación móvil mantiene una base mensual de más de un millón de usuarios activos, alcanzando casi 1.4 millones en febrero de 2025. Entre sus clientes destacan los millennials, que representan el 43% del total, así como una notable mayoría femenina en comparación con otras plataformas de retail digital.
Además, Coppel ha diversificado exitosamente su modelo de negocio: BanCoppel se ha convertido en una opción bancaria accesible y popular entre jóvenes y clientes con ingresos bajos, mientras que Coppel Viajes ha logrado resonar particularmente entre los millennials que priorizan experiencias. Así, lejos de un ocaso comercial, Coppel está reconfigurando su estrategia hacia el consumidor híbrido: digital, exigente y en constante movimiento.












