Si pensabas lanzar una promoción para generar una acción inmediata de tu público meta, tenemos que advertirte solo una cosa: tu promoción no debe afectar a las ganancias de tu marca.

Usualmente, algunos emprendedores y también departamentos de mercadotecnia de pequeñas y medianas empresas tiene la creencia que entre más promociones se lancen o más agresivas sean estas acabarán por atraer a un mayor número de clientes a los puntos de venta. Sin embargo, cuida que las promociones funcionen para ganar clientes y no perder rentabilidad.

De acuerdo con un estudio realizado por Kantar World Panel, las promociones son una buena herramienta para crecer la base de clientes, así como mejorar su fidelidad con la marca. Además de ser una táctica eficiente para expandirse en el mercado, y llegar de esta manera a más consumidores que no compraban o aún no prueban el producto de una determinada categoría.

Teniendo esto en cuenta, las promociones deben realizarse para mejorar el impacto de un producto en el mercado, y no solo para generar una promoción del producto más notoria. Por ello, es importante conocer las necesidades de los clientes, y contemplar una comunicación adecuada con el objetivo de convertir a un cliente potencial en un cliente real y, por supuesto, por otro lado mejorar el número de compras de un consumidor ya existente.

Al final, se pueden lanzar una gran variedad de promociones con el objetivo de sorprender al mercado, pero si no funcionan para atender de manera efectiva las necesidades de los clientes y mejorar su fidelización, la promoción —definitivamente— no tendrá un impacto significativo para la marca.

De acuerdo con el Estudio Anual de Inversión en BTL 2017, elaborado por el Departamento de Investigación de Informa BTL, las promociones se colocaron como la segunda disciplina que recibió mayor inversión por las marcas en 2016, situándose como primera opción las activaciones.

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