Obsolescencia programada: una oportunidad para el Marketing Estratégico

Lourdes Baeza, columnista en InformaBTL

Hablar de marketing de tecnología para mí es apasionante, en 20 años en los que he desarrollado estrategias de marketing para diferentes marcas líderes en tecnología y un mayorista de soluciones TI, puedo decirles que en esta industria es vital desarrollar un marketing sumamente estratégico, traducir lo complejo, y dotarlo de propósito para lograr los objetivos de la compañía y sus partners.

En la industria tecnológica los cambios suceden constantemente: nuevas versiones de hardware y software aparecen casi a diario. El modelo de laptop que hoy parece el más potente, en tres años se vuelve más lento; su capacidad ya no es suficiente. Los audífonos evolucionan hacia versiones inalámbricas con supresión de ruido, los teclados son más ergonómicos y sus configuraciones optimizan el trabajo de las personas.

Todo cambia, se actualiza y evoluciona hacia una mejor versión. A eso, en la industria de tecnología, lo llamamos obsolescencia programada: cada dispositivo tiene un ciclo de vida, y tanto empresas como usuarios deben planear cómo adaptarse para evolucionar, no solo en aprender las nuevas funcionalidades, también en observar cuales son las oportunidades de negocio que estos cambios representan.

 

Cuando una actualización se convierte en oportunidad

Lo mismo ocurre con el software. iOS, por ejemplo, ya va en la versión 26.1. Pero una de las actualizaciones más críticas y que todos los que están leyendo esta columna van a vivirla, es el fin de soporte de Windows 10.  Esta actualización invita a pensar en términos de estrategia de marketing y de negocio, y me anticipo a lo que prácticamente veo como un hecho: esta actualización va a transformarse en una poderosa oportunidad de conexión con empresas y usuarios si se cuenta la historia correcta.

A simple vista podría parecer un tema técnico, pero desde la óptica del marketing estratégico, las marcas que narran el cambio en lugar de solo anunciarlo son las que construyen verdadero valor.

Los ciclos de actualización (como migraciones, lanzamientos con IA o fin de soporte) abren ventanas de oportunidad tanto para los fabricantes de tecnología como para los canales de distribución B2B. Las PCs con inteligencia artificial o sistemas más recientes no solo ofrecen mayor rendimiento, sino también nuevos escenarios de productividad, creatividad y seguridad que pueden comunicarse con un enfoque humano.

 

El valor está en cómo se cuenta

Cada actualización es una historia de evolución. Lo esencial es recordar que el cambio tecnológico no vende por sí mismo; vende cuando se traduce en impacto positivo para la vida o el negocio del usuario.

El storytelling en tecnología no se trata de vender innovación, sino de acompañar a las personas y a las empresas en su proceso de transformación.

Algunos verán el fin de soporte de Windows 10 como un evento técnico y otros lo verán como una oportunidad para hablar de evolución, productividad y reinvención digital. Lo que marcará la diferencia será la capacidad de las marcas para hacer sentir el cambio, no solo explicarlo.

Una actualización deja de ser un acto técnico cuando se convierte en una metáfora de progreso. No se trata de instalar un nuevo sistema, sino de prepararse para un nuevo nivel de desempeño, creatividad y seguridad. Esa es la historia que el marketing puede (y debe) contar.

 

La oportunidad detrás del fin de ciclo

Cada transición tecnológica abre una ventana de negocio. Para los fabricantes, representa el impulso de nuevos dispositivos con capacidades de inteligencia artificial y experiencias optimizadas. Para los canales B2B, es la posibilidad de ayudar a las empresas a migrar su infraestructura, actualizar su ecosistema digital y repensar cómo la tecnología genera valor tangible.

Contar esta historia requiere más que especificaciones: exige una narrativa que conecte con la visión del futuro. No solo se debe actualizar Windows 10 porque “debes hacerlo”, la actualización está orientada a una evolución en la forma de trabajar de las personas, en este contexto el storytelling no disfraza la tecnología: la humaniza.  Cada innovación debe tener una razón que trascienda el producto y cuando esa razón conecta con la vida o el negocio del usuario, el cambio deja de ser un trámite para convertirse en una historia compartida.

 

B2B y B2C: dos lenguajes, un mismo propósito

En el universo B2C, las marcas deben hablarle al deseo del usuario: rendimiento, seguridad y experiencias intuitivas. En el B2B, la conversación gira en torno a la eficiencia, la competitividad y la continuidad del negocio. Pero en ambos casos, la clave es la misma: comunicar el por qué detrás del cambio.

Tanto el consumidor como el tomador de decisiones buscan lo mismo: que la tecnología los acompañe, no que los rebase.

 

La narrativa del futuro

La verdadera evolución del marketing de tecnología no está en anunciar versiones, sino en crear significado alrededor de ellas. Las marcas que logren hacerlo no solo venderán equipos o software; construirán confianza, identidad y visión de futuro.

Al final, cada actualización encierra una oportunidad: recordarle al usuario que él también está evolucionando, y en la Industria de Tecnología donde el software cambia cada día, las marcas que realmente avanzan son aquellas que aprenden a contar historias que trascienden la versión del sistema.

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