
La iniciativa invitó al público joven a participar para escuchar las voces de las personas marginadas por la discriminación de las personas intolerantes e ignorantes.
Para lograr difundir el mensaje, se colocaron mupis con imágenes de individuos con diferentes problemas de discriminación, los transeúntes tomaron fotografías de la boca de cada uno de ellos y lo envió al número indicado en el anuncio; posteriormente, les entraba una llamada en la que el personaje de la imagen les relataba su historia y cómo se convirtió en víctima de la discriminación.

Se calcula que aproximadamente 35 mil personas escucharon los mensajes; además, se habló mucho de la campaña entre los propios jóvenes.

Fotos: adsoftheworld












