En el corazón de la capital potosina se alza un cerro cuya historia ha sido moldeada tanto por la tradición como por la publicidad. Su nombre más popular, “Cerro de la Pepsi” , oculta una evolución de identidades que revela la memoria colectiva de San Luis Potosí.
De “Corona” a “Pepsi”: la evolución del nombre
Originalmente conocido como el Cerro de la Corona , este nombre fue otorgado por los primeros pobladores, alrededor de 1640, según los relatos recopilados por el historiador Primo Feliciano Velázquez. En la década de 1960, los sacerdotes salesianos colocaron una cruz en su cima —renovada en 1970— lo que llevó a que algunos lo llamaran también “Cerro de la Cruz”.
Sin embargo, en los primeros años de la década de 1950, una empresa refrescante instaló un gigantesco letrero con la palabra “Pepsi” en las faldas del cerro. Esta señal, pintada en cal, se convirtió rápidamente en ícono local. Cuando se desgastaba con el tiempo, era repintado, a veces en letra cuadrada, otras con tipografía que imitaba el logo oficial, hasta que finalmente dejó de mantenerse en la década de 1980.
Un espectáculo luminoso de Pepsi: inolvidable
Uno de los momentos más memorables en la historia del cerro ocurrió el 29 de agosto de 1965 , cuando se subió por primera vez un letrero iluminado con antorchas, formado por latas con estopa y aceite reciclado. El proyecto requirió alrededor de 1200 antorchas , transportadas con la ayuda de burros y recipientes llenos de combustible, logrando que la palabra “Pepsi” fuera visible desde toda la ciudad. Este hecho provocó impresión y fue objeto de comentarios incluso por parte de empleados de tiendas como Sears, que contactaron directamente a los directivos de Pepsi para conocer los detalles de la hazaña.
Un ícono urbano y turístico
Durante los años 60 y 70, el “Cerro de la Pepsi” se convirtió en punto de encuentro para excursiones juveniles y parte del paisaje de la expansión urbana. La zona sur de la ciudad comenzó a desarrollarse en sus alrededores, y el fraccionamiento Balcones del Valle fue uno de los primeros en surgir cerca de allí. Aun cuando el letrero desapareció hace varias décadas, el nombre persiste en la memoria de los habitantes y en el uso cotidiano.













