La fidelización es el fenómeno por el que un pĆŗblico determinado permaneceĀ fielĀ a la compra de unĀ producto especĆfico de unaĀ marcaĀ concreta de una forma continua o periódica.
MĆ”s artĆculos de Pablo Mercado:
Las canciones nos provocan
Los secretos de las vegas
Lograr tal nivel de empatĆa entre consumidores y marcas resulta cada vez mĆ”s difĆcil debido a la extensa cantidad de competidores en el mercado y al enorme bombardeo mediĆ”tico.
Anteriormente el marketing generalmente se centraba en ofertas y descuentos para motivar la acción del consumidor y se creĆa que al tener un producto de calidad los consumidores se volverĆan fieles a la marca. Actualmente la calidad de los productos es lo mĆnimo esperado por los consumidores y las tĆ”cticas de ofertas pueden generar resultados a corto plazo, pero reducen los mĆ”rgenes y son muy fĆ”ciles de imitar por la competencia. Los consumidores esperan que las marcas se preocupen por sus sentimientos y emociones y que hagan realmente algo por ellos.
Esta comprobado que las empresas que hacen marketing emocional en sus estrategias de fidelización logran que los productos no se consuman, si no se disfruten, que las marcas no se usen, si no que se mantengan vivas y que los clientes ya no sean clientes si no fans e incluso apóstoles de la marca.
El marketing olfativo se ha vuelto una extraordinaria herramienta para lograr la fidelidad de los clientes desde la infancia e incluso desde antes de nacer.
El sentido del olfato es el mĆ”s poderoso de los sentidos en cuanto a recordación se refiere; los niƱos en el kĆnder reconocen su suĆ©ter debido al aroma, incluso diversas investigaciones demuestran que los niƱos reciĆ©n nacidos se dejan guiar por el olfato para reconocer a su madre. A las pocas horas de vida, los niƱos reconocen el aroma de la leche de su mamĆ”, mĆ”s aĆŗn, tambiĆ©n existe un efecto sedante al acercar una prenda impregnada con el aroma de la madre en bebes de tres a diez dĆas de nacimiento .
Una tienda en Europa a la que acudieron varias madres embarazadas colocó un difusor de aroma en sus instalaciones como estrategia de marketing olfativo. La sorpresa fue que después de nacidos los niños la tienda empezó a recibir cartas de agradecimiento de las madres indicando que cada vez que sus hijos no dejaban de llorar bastaba con llevarlos a la tienda para que se relajaran y detuvieran el llanto.
Cuando las empresas incorporan emociones en cada uno de los motivos de compra, generan en sus consumidores vivencias gratificantes y duraderas incluso desde antes de nacer.













