
Mientras tanto, parte de la plantilla de empleados se trasladará a JWT Nueva York, que trabajarán para Nestlé y las marcas Huggies y Scott de Kimberly-Clark. Los rumores del cierre se dispararon en el 2007, cuando se prescindió del 25 por ciento del equipo de la agencia, tras la pérdida de la cuenta de Kraft Foods en el mismo año.












