Lo que muchos esperaban que fuera el inicio del final de la huelga en el Nacional Monte de Piedad no ha ocurrido. A más de 120 días del paro laboral, el conflicto entre el sindicato y el Patronato no sólo sigue sin resolverse, sino que ha aumentado la frustración entre los trabajadores y extendido redes de solidaridad sindical por todo el país.
De esperanza a desesperanza
En un principio, la dirigencia sindical veía con optimismo las negociaciones con la administración del Monte de Piedad, con la expectativa de que el patronato cediera ante las demandas y se levantara la huelga en pocos días. Sin embargo, esa esperanza se ha desvanecido. Voceros sindicales ahora evitan hablar de fechas para terminar el paro indefinido y sostienen que el patronato no ha cedido en los puntos centrales, lo cual ha profundizado el estancamiento.
Incluso circulan acusaciones no confirmadas públicamente sobre posibles intereses de negocios relacionados con integrantes del patronato, que supuestamente se verían beneficiados por la prolongación de la huelga y el impacto económico que ello genera, aunque no existen confirmaciones oficiales.
Marchas y alianzas sindicales
Como parte de la respuesta social al conflicto, alrededor de 3 mil trabajadores de diversas organizaciones sindicales marcharán esta semana en la ciudad de Puebla en solidaridad con los huelguistas del Monte de Piedad. Así lo adelantó Fernando Fuentes, vocero del sindicato de trabajadores del Nacional Monte de Piedad, en su columna “Fronteras de la Ciencia” en Milenio.
Organizaciones como el Sindicato de Trabajadores de Volkswagen de Puebla, Audi, Telefonistas de México, BUAP, Hospital del Niño Poblano, Pensionados del IMSS y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), entre otros, se sumarán a la movilización del próximo 29 de enero, partiendo del Reloj del Gallito rumbo al Zócalo de Puebla, para protestar contra la aparente indiferencia de las autoridades laborales y la falta de avances.
Impacto económico y social
Las afectaciones del paro ya son considerables. En el estado de Puebla, por ejemplo, las siete sucursales del Monte de Piedad —seis en la capital y una en Tehuacán— han dejado de ofrecer servicios esenciales de empeño que beneficiaban a miles de familias. Se calcula que la falta de operación de estas sucursales ha generado pérdidas cercanas a 196 millones de pesos en casi cuatro meses.
Por su parte, los clientes o pignorantes también enfrentan dificultades: muchos desean recuperar sus prendas liquidadas, pero no hay respuesta clara de la institución ni de la autoridad para atender miles de quejas, lo que ha generado incremento en la tensión social y episodios de violencia entre afectados.
Sindicatos y Justicia laboral
Desde el inicio de la huelga, el principal reclamo ha sido el incumplimiento de lo pactado en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), algo que el sindicato ha documentado en tribunales laborales. A pesar de audiencias de conciliación y reuniones intermitentes, no ha surgido un avance significativo que permita vislumbrar el levantamiento del paro.
“Vemos con tristeza la impunidad con la que se manejan los empresarios del patronato del Nacional Monte de Piedad; no vemos justicia laboral, no han querido poner orden…” expresa un miembro del sindicato en el contexto de la creciente desesperanza entre los trabajadores.












