
El perfil del target al que se dirigió esta acción BTL fue a varones de entre 30 y 55 años, preocupados por su aspecto personal y de clase media-alta. Por lo que la campaña se realizó en los baños del área de gimnasio; la dinámica consistió en colocar stickers en los espejos con imágenes del producto. Además, el usuario podía ver su cara deformada por un espejo personalizado.














