¿Quién es Grace Schiodtz, la nueva Directora general de Uber Eats México?

Grace Schiodtz, nueva directora de Uber Eats México. Foto: Cortesía.
Grace Schiodtz, nueva directora de Uber Eats México. Foto: Cortesía.
Grace Schiodtz asume como Directora General de Uber Eats México antes de su décimo aniversario, con el reto de crecer en retail, fortalecer Pymes y mejorar su operación digital

A pocos meses de cumplir una década en México, Grace Schiodtz fue nombrada nueva Directora general de Uber Eats México, una de las operaciones más relevantes de la compañía en América Latina.

Su llegada no representa únicamente un relevo administrativo, coloca al frente del negocio mexicano a una estratega especializada en crecimiento, nuevas verticales, integración de operaciones y desarrollo de marketplaces, justamente cuando la empresa se prepara para definir qué quiere ser durante su segunda década en el país.

 

Una carrera construida entre estrategia y ejecución

Schiodtz cuenta con más de 15 años de experiencia en estrategia y desarrollo de negocios. Es ingeniera comercial por la Universidad Adolfo Ibáñez y posee un MBA por Cornell University. Antes de incorporarse a Uber, desarrolló parte de su trayectoria en compañías como BHP, Microsoft Chile, Samsung y Compañía Sudamericana de Vapores, experiencias que le permitieron transitar entre industrias tradicionales, tecnología, operaciones y transformación empresarial.

Su carrera dentro de Uber comenzó en 2016 como responsable de operaciones de atención en Chile. Dos años después se convirtió en la primera mujer en dirigir la operación de Uber en ese país, un ascenso que anticipó el perfil que más tarde definiría su trayectoria: ejecutiva capaz de transformar una operación local en una plataforma de aprendizaje para responsabilidades regionales y globales. En 2019 se trasladó a Ciudad de México para incorporarse con mayor profundidad al negocio de Uber Eats.

Desde entonces ocupó posiciones relacionadas con innovación, nuevas verticales, supermercados y retail. Fue responsable regional de iniciativas estratégicas para Uber Eats y posteriormente dirigió Grocery & Retail para América Latina, antes de asumir la dirección global de estrategia y planeación de esa vertical. Su experiencia resulta especialmente relevante porque el futuro de Uber Eats ya no depende solo del delivery de restaurantes, sino de su capacidad para aumentar la frecuencia de uso mediante categorías que forman parte de la compra cotidiana.

En 2020, cuando la demanda por entregas de supermercado se aceleró en América Latina, Schiodtz participó en el despliegue de esa nueva vertical y defendió la evolución de Uber desde una compañía concentrada en movilidad hacia una plataforma capaz de resolver distintas necesidades diarias.

 

La ejecutiva detrás de la integración de Cornershop

Uno de los episodios más importantes de su carrera fue su participación en la adquisición e integración de Cornershop. Schiodtz intervino en la definición del alcance operativo de la operación, en la coordinación entre los equipos de ambas compañías y en los procesos regulatorios ante autoridades de competencia en Chile y México. La integración no consistía únicamente en absorber una aplicación de supermercados, sino en combinar culturas, tecnología, inventarios, redes de comercios y modelos logísticos diferentes.

Schiodtz regresa a una compañía que conoce después de haber dejado su posición global en 2024, tras más de ocho años en Uber. Durante ese periodo desarrolló actividades de asesoría estratégica y acompañamiento a ejecutivos y empresas tecnológicas. Su retorno al frente de México sugiere que la organización no buscó únicamente una administradora del negocio existente, sino una dirigente capaz de reorganizar prioridades, conectar las decisiones locales con la estrategia global y acelerar nuevas líneas de crecimiento.

 

Uber Eats llega a diez años con otro tamaño y otros problemas

Uber Eats comenzó operaciones en México con aproximadamente 500 restaurantes. Según el anuncio de la compañía, hoy conecta a más de 60 mil negocios asociados, de los cuales más de 60% son pequeñas y medianas empresas. La plataforma también asegura que alcanza cada año a más de 25 millones de usuarios y genera oportunidades económicas para más de 300 mil personas.

El crecimiento geográfico ha sido igualmente acelerado. En 2024, la empresa reportaba presencia en 80 ciudades y más de 50 mil restaurantes y comercios registrados; además, ya intermediaba compras de supermercados, farmacias, tiendas de conveniencia y otros establecimientos especializados.

La operación mexicana forma parte de una red global que supera 1.5 millones de comercios asociados en más de 11 mil ciudades. Uber reportó que 140 millones de consumidores recibieron algún producto a través de Uber Eats durante 2024, una escala que confirma que la entrega de alimentos dejó de ser un servicio complementario para convertirse en uno de los pilares de su ecosistema.

Pero el tamaño también impone nuevas responsabilidades. La siguiente fase deberá responder a una pregunta que afecta a todo el sector: cómo generar crecimiento para la plataforma sin debilitar los márgenes de los negocios asociados ni deteriorar las condiciones para repartidores y consumidores. El delivery puede ampliar el mercado de un restaurante, aunque también introduce comisiones, costos promocionales, dependencia algorítmica y una competencia constante por visibilidad.

“Me entusiasma y llena de orgullo asumir este reto en un momento tan especial para Uber Eats en México, en el que hemos acompañado millones de historias de crecimiento, emprendimiento y conexión”, señaló Schiodtz. “Mi compromiso es seguir impulsando las innovaciones y oportunidades que definirán la próxima década, particularmente para las miles de Pymes, repartidores y emprendedores que forman parte de nuestra app”.

 

El desafío no será entregar más, sino generar más valor

La nueva Directora general recibirá una operación consolidada, pero no un mercado resuelto. Uber Eats compite con plataformas como DiDi Food y Rappi, además de enfrentarse a restaurantes y retailers que desarrollan canales propios para reducir su dependencia de los agregadores. La batalla ya no ocurre únicamente por el número de pedidos, sino por la frecuencia, la rentabilidad, la publicidad dentro de la aplicación, los programas de membresía, la logística de última milla y el acceso a información sobre el consumidor.

Su experiencia en retail puede convertirse en una ventaja decisiva. Los restaurantes continúan siendo el núcleo emocional de Uber Eats, pero supermercados, farmacias y tiendas de conveniencia pueden elevar la recurrencia y ampliar el valor de cada usuario. El riesgo consiste en que la expansión diluya la propuesta o convierta la aplicación en un escaparate tan extenso que resulte difícil distinguir entre conveniencia y saturación.

Daniel Colunga, director general de Uber Eats Latinoamérica, definió el nombramiento como una combinación entre conocimiento interno y visión de futuro.

“Grace combina una profunda comprensión de nuestra compañía con una visión clara sobre el futuro de la industria. Su experiencia liderando iniciativas de crecimiento e innovación será clave para seguir generando valor para usuarios, negocios asociados y repartidores en México”.

El perfil de Grace Schiodtz parece diseñado para conducir una plataforma que ya superó la etapa de crecimiento puramente territorial. Ahora deberá demostrar que puede convertir escala en valor compartido. La próxima década de Uber Eats no se juzgará solo por cuántos pedidos consiga procesar, sino por cuántos negocios logre fortalecer, qué experiencia entregue a los usuarios y cuánto espacio económico real genere para quienes sostienen la operación desde la cocina, la tienda o la calle.

 

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