Teodoro Martínez Ramos, Presidente de Grupo Cimarrón, fundó, junto con su hermano Octavio Martínez, este conglomerado mexicano en agosto de 1985 en la ciudad de Delicias, Chihuahua, empresa que comenzó sus operaciones bajo el estandarte de “Siempre en la cima”.
Durante sus inicios, la compañía llevó a cabo el procesamiento, empaquetado y comercialización de pistacho, en un momento crucial en donde México firmó el Tratado de Libre Comercio (TLCAN), lo que facilitó el intercambio y transacción de semillas y nueces.
Momentos que hicieron historia
A lo largo de casi 40 años, Grupo Cimarrón ha tenido importantes cambios y ha tenido que encarar sucesos que, si bien han resultado complejos, también han contribuido en su consolidación y expansión en el mercado mexicano y más allá de las fronteras geográficas. De 19985 a 1988, dieron inicio al procesamiento de pistacho y, en este periodo, extendieron sus operaciones a la producción de derivados de nueces y frutas, incorporando una planta procesadora para ciruela, uva pasa, mango, pera, durazno, piña y manzana, perfeccionando la industrialización y el procesamiento de frutas, así como de nuez de la India, almendra, cacahuate y nuez pecanera.
Para 1988, el TLCAN le permitió la importación de confitería, lo que abrió la oportunidad para cerrar contratos de exclusividad con algunas de las marcas más grandes del mundo. Entre ellas, Nestlé, Cadbury, Wrigley y otras 15 empresas líderes en el sector. Y solo un año después, se consolidó como la empresa de confitería más grande de México.
En 1990, Grupo Cimarrón adquirió una cadena de neverías con 520 tiendas físicas en la República Mexicana. Como parte de la integración, amplió su oferta con frutas deshidratadas y semillas, marcando su entrada al sector retail. Hasta entonces, la empresa se había enfocado en la venta mayorista (B2B) con clientes como tiendas de autoservicio y tiendas de conveniencia. Esta experiencia resultó clave para la apertura de Placita Cimarrón en 1992 y el desarrollo de otros modelos de tiendas.
Un par de años más tarde, en 2010, experimentó una expansión total con un crecimiento exponencial, abarcando todo México y llegando a países como Brasil, Chile, Argentina, Estados Unidos, Costa Rica y Canadá. Y ya en 2023, se consolidó como un holding o conglomerado con operaciones en los sectores de alimentos, tecnología, educación, seguridad y salud.
Momentos desafiantes
Varios han sido los retos que ha atravesado Grupo Cimarrón desde hace cuatro décadas. Uno de los más significativos fue la crisis de 1995 que debilitó a México y que propició una baja en el consumo y gasto de la gente, con una economía nacional quebrada. Pero este suceso también le sirvió a la empresa para reinventarse y abrir nuevos canales y productos que la fortalecieron.
La globalización y digitalización han transformado profundamente el perfil del consumidor y también a la compañía. Para garantizar y mejorar la calidad de sus productos, operación y servicio al cliente, ha implementado sistemas de inocuidad y calidad reconocidos internacionalmente, como ISOS, GSS y SQG, integrados en todos sus procesos.
¿Hacia dónde va Grupo Cimarrón en 2025?
Mientras que en 2024, Grupo Cimarrón se enfocó en consolidar su crecimiento alcanzado en años anteriores, gestionando eficientemente las adquisiciones realizadas, incorporando nuevos clientes y ampliando nuestra oferta de productos, para 2025 proyecta un crecimiento del 20%, con una meta de alcanzar un incremento del 100% hacia 2030.
Este mismo año, la marca centrará su estrategia en iniciativas que integren la sostenibilidad, innovación y la transformación digital, con el objetivo de mantenerse a la vanguardia y seguir ofreciendo valor a sus clientes y socios estratégicos.












