Lo que para muchas personas termina en el drenaje, para una estudiante de Nuevo Laredo se convirtió en una oportunidad. Diana Yasaret Saldaña Martínez, alumna del CBTis 234, desarrolló Hidro AC+, un sistema que captura y reutiliza el agua de los equipos de aire acondicionado para producir alimentos.
Gracias a esta propuesta, la joven obtuvo el primer lugar de la Región Noreste en el Premio Nacional Juvenil del Agua 2026.
¿Cómo funciona Hidro AC+?
Primero, el sistema recolecta el agua que generan los equipos de aire acondicionado durante su funcionamiento. Después, ese líquido pasa por un proceso de filtración y acondicionamiento. Luego, se agregan nutrientes para utilizarlo en la producción agrícola.
De esta manera, el agua alimenta cultivos hidropónicos mediante la técnica NFT (Nutrient Film Technique). Además, también puede emplearse en camas de cultivo elevadas para producir hortalizas con un menor consumo de agua.
Una solución para aprovechar cada gota
La iniciativa surgió como respuesta a la escasez de agua que enfrenta el norte de México. En esa región, las altas temperaturas obligan a utilizar aire acondicionado durante gran parte del año.
Sin embargo, el agua que producen estos equipos normalmente se desperdicia. Por ello, la estudiante decidió buscar una forma de aprovechar ese recurso.
Así, Hidro AC+ permite reutilizar esa agua para cultivar alimentos. Al mismo tiempo, reduce el desperdicio y promueve un uso más eficiente del recurso hídrico.
Un proyecto con reconocimiento nacional
El proyecto fue reconocido en el Premio Nacional Juvenil del Agua 2026. Este certamen es impulsado por instituciones como la UNAM, el Centro Regional de Seguridad Hídrica, bajo los auspicios de la UNESCO, y la Embajada de Suecia en México.
Además, el concurso busca impulsar soluciones creadas por jóvenes para enfrentar los desafíos relacionados con el agua.
Innovación con impacto ambiental
Hidro AC+ no solo reutiliza un recurso que normalmente se desecha. También impulsa la producción local de alimentos y promueve prácticas agrícolas más sostenibles.
Asimismo, el proyecto demuestra que la innovación puede surgir desde las aulas. En ese sentido, ofrece una alternativa para enfrentar el estrés hídrico mediante tecnología accesible.
Finalmente, aunque Hidro AC+ sigue siendo un proyecto estudiantil, ya se ha convertido en un ejemplo de cómo la creatividad y la ciencia pueden transformar un residuo cotidiano en una herramienta para producir alimentos.












