En primer lugar, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) lanzó una acusación formal histórica. Según el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, el gobernador Rubén Rocha Moya colaboró presuntamente con el Cártel de Sinaloa. De igual importancia, el documento señala que esta red facilitó el tráfico masivo de drogas hacia territorio estadounidense. Por lo tanto, el mandatario enfrenta ahora un proceso judicial federal en el extranjero.
Red de funcionarios implicados
Además del gobernador, la acusación incluye a otros diez individuos de alto rango. Por ejemplo, figuran nombres como Enrique Inzunza Cázarez y Juan de Dios Gámez Mendívil. Asimismo, se mencionan a exfuncionarios y mandos operativos como Gerardo Mérida Sánchez. En consecuencia, la investigación describe una estructura de protección política que permitía la libre operación de la organización criminal en el estado.
Homicidios y secuestros graves
Por otro lado, los cargos incluyen delitos de extrema violencia. Específicamente, Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, enfrenta acusaciones adicionales por asesinato. Según las pruebas, participó en el secuestro y muerte de un informante de la DEA. Debido a la gravedad de estos actos, la jueza Katherine Polk Failla ha sido asignada para llevar el caso en la corte neoyorquina.
Consecuencias y próximos pasos
Finalmente, esta imputación marca un punto de ruptura en la diplomacia entre ambos países. Mientras tanto, las autoridades estadounidenses buscan la captura o extradición de los señalados. De este modo, el sistema judicial busca frenar la entrada de narcóticos y castigar la corrupción gubernamental. Por consiguiente, se espera que el Gobierno de México emita una postura oficial en las próximas horas.












