Cada 29 de agosto se celebra el Día del Gamer, festividad que tiene como propósito destacar la importancia sociocultural que tiene la industria del gaming. Si bien los videojuegos forman parte de varias generaciones, la Gen Z y los Alpha tienen una manera peculiar de interactuar con ellos. En esta nota te diremos cómo es el consumo de juegos de video de ambas generaciones, además de explicarte el origen de la celebración.
¿Qué es el Día del Gamer y por qué se celebra el 29 de agosto?
El 29 de agosto es el Día del Gamer, una fecha creada en 2008 por revistas especializadas en videojuegos en España —entre ellas PCManía, PlayManía y Hobby Consolas— con el objetivo de reconocer la importancia cultural y social del gaming. Desde entonces, la celebración se ha expandido a nivel mundial y se ha consolidado como un homenaje a la industria, a los jugadores y a la creciente influencia de los videojuegos en la vida cotidiana.
Hoy en día, la efeméride representa un momento para visibilizar cómo los videojuegos han pasado de ser simple entretenimiento a convertirse en espacios de convivencia, expresión y hasta activismo digital, especialmente entre la Generación Z y la generación Alpha.
¿Cómo interactúan la Gen Z y Alpha con los videojuegos?
Para las nuevas generaciones, los videojuegos han dejado de ser solo un pasatiempo. Se han transformado en ecosistemas culturales y sociales, donde niños, adolescentes y jóvenes adultos pasan gran parte de su tiempo libre.
De acuerdo con Newzoo, el 74 % de los gamers se conectan a un juego únicamente para convivir con amigos, incluso sin jugar activamente. Este dato refleja que los videojuegos hoy son equivalentes a las primeras redes sociales, donde lo más importante era la interacción y la construcción de vínculos, no la validación externa mediante likes o seguidores.
La Gen Z dedica un 17 % de su tiempo libre a jugar y la Gen Alpha un 21 %, lo que los convierte en la generación más gamer de la historia. Su relación con los videojuegos no se limita a jugar: también consumen contenido, siguen streamers, crean comunidades y generan experiencias colectivas alrededor de sus títulos favoritos.
Roblox y el metaverso: laboratorios de creatividad y encuentro
Un claro ejemplo de este fenómeno es Roblox, una de las plataformas favoritas de la Gen Z y Alpha. No solo ofrece experiencias de juego, sino la posibilidad de crear mundos virtuales personalizados, funcionando como puntos de encuentro social.
De acuerdo con Exclusible, los jóvenes invierten un promedio de 2.4 horas diarias en Roblox, diseñando espacios digitales que se convierten en “salas de reunión” y entornos de autoexpresión. Este nivel de inmersión demuestra que los videojuegos ya no son productos de consumo, sino espacios vivos donde se construyen comunidades y culturas digitales.

Videojuegos como escenario de activismo digital
Los videojuegos también se han transformado en plataformas de activismo juvenil. El metaverso y los entornos digitales permiten que los jóvenes participen en causas sociales de manera segura y creativa.
Ejemplos como la protesta por Palestina en Roblox, con más de 275,000 visitas según CNBC, o el mapa conmemorativo en Animal Crossing durante el movimiento Black Lives Matter, muestran cómo los videojuegos sirven de altavoz político.
En América Latina también han surgido manifestaciones en estos espacios. En Venezuela, tras denuncias de fraude electoral, jóvenes organizaron protestas dentro del juego Brookhaven en Roblox, donde la mayoría de los participantes tenía entre 15 y 20 años. Estos casos reflejan cómo las nuevas generaciones han encontrado en los videojuegos un canal legítimo para alzar la voz y participar en la vida pública.
¿Qué significa esto para las marcas?
Para las marcas, este cambio de paradigma abre un abanico de oportunidades, pero también plantea grandes desafíos. Los videojuegos no son simples canales publicitarios para la Gen Z y los Alpha, sino comunidades vivas con reglas propias, donde la autenticidad pesa más que la perfección.
Como señala Karla Robles, Manager de Planning en Cheil México, las nuevas generaciones valoran las marcas que comparten sus valores, muestran responsabilidad social y no temen tomar posturas en temas relevantes. En este sentido, los gamers esperan que las marcas sean transparentes, consistentes y orgánicas en su participación dentro de los ecosistemas digitales.
Las marcas que logran integrarse de forma natural en estos entornos no solo obtienen visibilidad, sino que construyen conexiones emocionales profundas, generando lealtad y relevancia.










