
En los anuncios se resaltan las cualidades nutricionales como un valor esencial de los productos, mientras el concepto de frescura los trasladan a un segundo término, ya que los compradores ahora buscan comida de calidad con precios justos.
Del Monte destinó durante 2008, cinco millones de dólares para su plataforma publicitaria de su línea de frutas y verduras.













