En México, el BYD Seal se comercializa en dos versiones principales: la versión RWD tiene un precio de 778 mil 800 pesos mexicanos, mientras que la más equipada AWD se oferta en 888 mil 800 pesos mexicanos. Estos valores lo sitúan como uno de los sedanes eléctricos más competitivos dentro de su segmento en el mercado nacional.
BYD Seal, una carta de presentación
Sin embargo, el interés por el Seal no obedece únicamente a su precio. Una de sus principales cartas de presentación es su avanzada tecnología: integra una pantalla giratoria de 15.6 pulgadas, un cuadro de instrumentos digital, sistema de infoentretenimiento con conectividad en línea y opciones como head-up display, así como manijas retráctiles y encendido por tarjeta NFC además de la llave tradicional.
Versiones RWD, AWD
En el apartado de rendimiento, el BYD Seal ofrece dos configuraciones motrices. En su versión RWD, monta una batería de 61.44 kWh con una autonomía WLTC de aproximadamente 460 km. En la variante AWD, la batería es de 82.56 kWh y la autonomía sube hasta 520 km. Además, puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3.8 segundos.

Otro de los elementos que le dan notoriedad es su enfoque en seguridad y estructura. Emplea la tecnología Cell to Body (CTB) que permite integrar células de batería en la estructura del vehículo, mejorando rigidez y seguridad. También incorpora sistemas avanzados de asistencia a la conducción: frenado automático de emergencia, alerta de tráfico cruzado trasero, detección de punto ciego, sensores frontales y traseros, control de estabilidad y más.
BYD Seal, digno integrante de la serie Ocean
El diseño exterior también juega un papel importante. El Seal pertenece a la serie “Ocean” de BYD, con estética inspirada en movimientos marinos: faros LED flotantes en forma de “U”, líneas aerodinámicas suaves y proporciones equilibradas —su longitud total es de 4,800 mm con una distancia entre ejes de 2,920 mm.
Por último, otro factor que ha alimentado la demanda del modelo es su propuesta de valor frente a competidores. El Seal ofrece tecnología y prestaciones avanzadas a un precio inferior a modelos equivalentes, como el Tesla Model 3 en México, lo que le ha dado una ventaja de percepción en calidad-precio.












