Muchas veces hablamos de lo bien o mal planteado que las empresas y las PyMEs tienen su modelo de negocios. Sin embargo, muchos emprendedores tienen poca o nula idea de lo que esto significa, lo que implica un mayor riesgo de fracaso del emprendimiento y, si bien, en internet puedes encontrar muchas definiciones y modelos, me parece que Osterwalder es uno de los autores que mejor lo ha planteado.

Un modelo de negocio según Osterwalder “Describe las bases sobre las que una empresa crea, proporciona y capta valor” y lo divide en 9 módulos que contemplan las 4 áreas principales de un negocio.

Los 9 módulos son:

  1. Segmentos de mercado: Estos son cómo su nombre indica los segmentos a los cuales atenderá la solución o servicio que se ofrece.
  2. Propuesta de valor: Es la solución o servicio particular de la empresa.
  3. Canales: Son la forma de llegar a los clientes, ya sean de comunicación, distribución o venta.
  4. Relaciones con el Cliente: Son los nexos que se crean y mantienen con los clientes.
  5. Fuentes de ingresos: Es el resultado de la venta del producto o servicio (propuesta de valor).
  6. Recursos Clave: Son activos necesarios para ofrecer y proporcionar la propuesta de valor.
  7. Actividades Clave: Son las actividades para ofrecer y proporcionar la propuesta de valor.
  8. Asociaciones clave: Actividades y recursos que se adquieren fuera de la empresa.
  9. Estructura de Costes: Los elementos antes descritos son parte de esta estructura.

Entendiendo cómo funcionan y lo que tenemos en éstos 9 módulos es como se logra visualizar y evaluar un modelo de negocio y, por tanto, tomar decisiones sobre él.

En ocasiones los emprendedores no tienen definido o delimitado uno o más de los 9 módulos anteriores y eso repercute en errores importantes de operación que impedirán que el emprendimiento despegue y llegue a generar ingresos. Por ello es vital que, si se identifica un déficit o problema en alguno de los módulos anteriormente expuestos, se trabaje lo antes posible en corregirlos o definirlos y así evitar problemas para reducir la probabilidad de fallo que, recordemos, es del 75% para emprendimientos.

Parafraseando una cita de Confucio, “Cometer errores no está mal, lo que está mal es no hacer nada por corregirlos o aprender de ellos”. Hoy se tienen más y mejores herramientas para emprender, hoy no tienes que estar solo, hoy puedes ser mejor.

Si quieres más información, puedes consultar el libro Generación de modelos de negocio de Alexander Osterwalder o envíame un correo a [email protected] para comentarios o asesoría adicional.

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