La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, urgió este lunes a esclarecer con rigor las causas del reciente descarrilamiento del Tren Interoceánico, un accidente ocurrido en el Istmo de Tehuantepec que ha dejado al menos 13 personas fallecidas y decenas de heridos.
El siniestro se registró la mañana del 28 de diciembre en la Línea Z del Corredor Interoceánico, cerca de la población de Nizanda, Oaxaca, cuando uno de los trenes que conecta Salina Cruz con Coatzacoalcos se salió de los rieles mientras circulaba por una curva del trayecto.
En un mensaje oficial y a través de sus redes sociales, Sheinbaum confirmó que 13 personas perdieron la vida y 98 más resultaron lesionadas, de las cuales varias se encuentran bajo atención médica en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de IMSS-Bienestar en la región.
Acción inmediata y exigencia de investigación
Tras lamentar profundamente los hechos y enviar su pésame a las familias de las víctimas, la mandataria indicó que órdenes directas fueron giradas al secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, y al subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Félix Arturo Medina Padilla, para trasladarse de inmediato al lugar del accidente y coordinar la atención a los afectados y sus familiares.
Sheinbaum subrayó la necesidad de investigar a fondo las causas del descarrilamiento y deslindar responsabilidades, instruyendo a las autoridades competentes —incluida la Fiscalía General de la República y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario— a analizar la caja negra del tren y otros elementos técnicos clave del accidente.
“La principal prioridad es la atención a las familias y atender con responsabilidad lo ocurrido; también debemos saber con claridad qué llevó a este accidente”, afirmó la presidenta durante uno de los reportes sobre el avance de las diligencias.
Un proyecto clave bajo la lupa
El Tren Interoceánico, inaugurado en 2023 como parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, es una de las principales apuestas de infraestructura del gobierno federal, diseñado para conectar la costa del Pacífico con la del Golfo de México, impulsar la economía regional y competir con rutas logísticas globales como el Canal de Panamá.
El accidente ha generado conmoción nacional y renovado cuestionamientos sobre la seguridad de las operaciones ferroviarias en proyectos emblemáticos del país, en momentos en que autoridades federales buscan dar claridad y transparencia al proceso de investigación.
Mientras las labores de atención y rescate continúan, el gobierno federal reiteró su compromiso de mantener informada a la ciudadanía y garantizar que se establezcan las causas reales del descarrilamiento, así como las medidas necesarias para evitar tragedias similares en el futuro.












