En la Ciudad de México es cada vez más visible un fenómeno particular: motocicletas que circulan con permisos provisionales emitidos en otros estados, principalmente en municipios de Guerrero. Esto ocurre a pesar de que el Reglamento de Tránsito capitalino exige placas vigentes para poder circular.
Asimismo, este tipo de permisos abre una zona gris en la aplicación de la norma. Aunque pueden ser válidos en su lugar de origen, no tienen reconocimiento operativo en la capital. Por esta razón, la Secretaría de Movilidad (Semovi) ha reiterado que su uso no sustituye a las placas locales. En consecuencia, circular con ellos se considera equivalente a hacerlo sin matrícula.
Circulación frecuente en vialidades principales
En distintos puntos de la ciudad se ha detectado de forma constante la presencia de estas motocicletas. Por ejemplo, en Eje 6 Sur, calzada de Tlalpan y avenida Plutarco Elías Calles, es común observar unidades que portan permisos impresos en papel o plastificados.
De igual manera, algunos documentos exhiben leyendas como “permiso provisional para circular por 30 días”. Sin embargo, en varios casos estos ya se encuentran vencidos. Aun así, las motocicletas continúan transitando sin mayor restricción visible.
Por otra parte, en avenidas como Pino Suárez y en zonas cercanas al Metro Merced, se ha repetido el mismo patrón. Incluso se han visto unidades estacionadas en vía pública con estos permisos a la vista, lo que refleja una baja intervención en ciertos momentos.
Costo, emisión y características de los permisos
Estos permisos suelen tener un costo que oscila entre 150 y 200 pesos. Para obtenerlos, se solicita información básica del vehículo, como número de serie, número de motor, color y año de fabricación.
Después de completar el trámite, el documento se envía de manera digital, ya sea por mensajería o correo electrónico. En muchos casos, se promociona como un permiso con supuesta validez amplia para circular en cualquier horario. Además, algunos incluyen folio y código QR con apariencia de verificación.
Sin embargo, su renovación también se ofrece por alrededor de 100 pesos, lo que facilita su uso recurrente como alternativa a la emplacación formal.
Estos documentos se expiden con frecuencia en municipios como Huitzuco, Malinaltepec y Tlapa de Comonfort, en Guerrero. También se han identificado casos en Acolman, en el Estado de México.
Riesgos para la identificación y el control vehicular
En materia de seguridad, este esquema representa un reto relevante para las autoridades. Por un lado, dificulta la identificación de motocicletas involucradas en infracciones o accidentes. Por otro lado, complica el rastreo en caso de hechos delictivos.
Además, existe la posibilidad de que algunos permisos no sean verificables o incluso resulten apócrifos. Esto debilita los mecanismos de control vehicular en la ciudad.
En este contexto, el gobierno capitalino ha planteado la necesidad de registrar todas las motocicletas que circulan en la capital, incluidas las provenientes de otros estados y las eléctricas. Con ello se busca fortalecer el control de un parque vehicular que ya se estima en cientos de miles de unidades.
Finalmente, especialistas en movilidad han insistido en la importancia de agilizar los trámites de emplacamiento. De esta manera, se pretende reducir el uso de permisos informales y mejorar la regulación del tránsito en la ciudad.












