Después de meses de incertidumbre y expectación, la automotriz japonesa **Nissan inició el proceso formal de traslado de su planta histórica en Civac, Morelos, hacia el complejo industrial de Aguascalientes, marcando la despedida definitiva de casi seis décadas de producción en la entidad sureña.
Fin de una era productiva
La planta Civac de Nissan, inaugurada en 1966 y primera instalación fuera de Japón, ha sido testigo de hitos de la industria automotriz mexicana, con más de 6.5 millones de vehículos ensamblados durante casi 60 años. Sin embargo, como parte del plan global de reestructuración Re:Nissan, la compañía decidió consolidar toda la producción nacional en su complejo ubicado en Aguascalientes.
El cierre paulatino ya fue anunciado oficialmente y ahora se ha activado el proceso de desmantelamiento y traslado de equipos, con trabajos que comenzaron en diciembre y se proyectan concluir en el primer trimestre de 2026.
Una reconfiguración estratégica
Nissan ha explicado que la decisión de concentrar operaciones en Aguascalientes responde a objetivos de eficiencia operativa, modernización tecnológica y fortalecimiento de su capacidad manufacturera en el país. Bajo este enfoque, modelos como la NP300, Frontier y Versa, tradicionalmente ensamblados en Civac, serán ahora producidos en el complejo aguascalentense con tecnología más avanzada.
Este movimiento forma parte de un esfuerzo global de la empresa por adaptar su red de producción, reducir costos y responder a las exigencias del mercado internacional, incluida la consolidación de líneas y plantas para mejorar su competitividad.
Impacto laboral y planes de reubicación
El impacto en la fuerza laboral ha sido considerable. Más de 800 trabajadores han sido liquidados tras concluir la producción en Civac, aunque un número significativo —alrededor de 300 empleados— ha expresado su interés en trasladarse a la planta de Aguascalientes para conservar antigüedad y beneficios.
Las autoridades estatales de Morelos han acompañado el proceso, promoviendo apoyos para la vinculación laboral y gestionando alternativas de inversión para el predio de la antigua planta.
Repercusiones económicas y comunitarias
El cierre de la planta deja un vacío industrial importante en Morelos, afectando no solo a los trabajadores directos sino también a la cadena de proveedores y al dinamismo económico local. Aguascalientes, por su parte, se fortalece como un nodo estratégico del sector automotriz mexicano, con mayor concentración de líneas de producción y una mayor oferta tecnológica para fabricar vehículos destinados tanto al mercado doméstico como a la exportación.
Con el inicio del traslado de su planta en Civac hacia Aguascalientes, Nissan cierra un capítulo clave de su presencia histórica en Morelos, dando paso a una etapa de consolidación y reorientación estratégica que busca asegurar su competitividad en un mercado global cada vez más exigente.












