En el acceso al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la escena se repite: filas largas, tarifas elevadas y usuarios buscando alternativas. Sin embargo, esas opciones comienzan a desaparecer.
Desde este fin de semana, la Guardia Nacional inició operativos contra conductores de plataformas como Uber y Didi dentro del aeropuerto. Las sanciones no son menores: van de 500 a 700 UMAs, es decir, entre 5 mil 865 y 8 mil 211 pesos.
Multas, retiro de vehículos y sin detenciones
De acuerdo con autoridades, los conductores no son detenidos. No obstante, sí reciben una infracción administrativa. Además, sus vehículos pueden ser retirados de circulación y enviados al corralón.
El oficial Macías explicó que hubo un periodo de tolerancia previo. Sin embargo, las multas ya comenzaron a aplicarse conforme al reglamento de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Taxis concesionados bajo la lupa… pero con ventaja
Por otro lado, el discurso oficial insiste en que también se supervisa a los taxis autorizados. Según la autoridad, estos deben respetar tarifas y contar con documentación en regla.
Aun así, usuarios han señalado durante años los altos costos en el aeropuerto. En algunos casos, los precios superan ampliamente los de plataformas digitales.
Las autoridades aseguran que las revisiones son “imparciales”. Sin embargo, la percepción entre viajeros es distinta: mientras unos son sancionados, otros mantienen tarifas elevadas.
¿Qué pasa con los pasajeros?
Para evitar afectaciones, el aeropuerto ofrece traslados gratuitos en taxis autorizados cuando un servicio de app es detenido. Esto forma parte de un acuerdo interno para disuadir el uso de plataformas.
Aun así, los usuarios pueden elegir otro servicio. Aunque, en la práctica, las opciones se reducen dentro de la zona federal.
El origen del conflicto
Estos operativos no surgieron de la nada. El pasado 12 de marzo, taxistas realizaron bloqueos y enfrentamientos en las terminales del aeropuerto.
Tras las protestas, se alcanzaron acuerdos con la Secretaría de Gobernación, la SICT y el propio aeropuerto. Entre ellos, el despliegue de operativos para retirar transporte considerado irregular.
Además, se estableció que la vigilancia será permanente, al menos hasta finales de mes.
Un escenario rumbo al Mundial
El endurecimiento de medidas ocurre a pocos meses de eventos internacionales, como el próximo Mundial de fútbol. Por ello, el control del transporte en el aeropuerto se ha vuelto un tema prioritario.
Mientras tanto, en las puertas del AICM, la discusión sigue abierta: regulación contra libertad de elección.












