8 tipos de becarios que quieras o no aparecerán en tu agencia

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Hace ya un rato que fui becario, aún recuerdo las regañadas, las idas por las tortas y las miles de dudas que surgían cuando se me asignaba una tarea. Al parecer nunca dejamos de ser practicantes, realmente la vida es una constante relación entre servicio y aprendizaje.

Cada escalón hacia arriba, supone que dominamos el salto dado, sin embargo, no siempre es así, subir puede tener muchas perspectivas y no todas se relacionan al manejo de las lecciones que corresponden al nivel. Lo que si es cierto, es que según el punto en el que nos encontremos, es la idea que los demás fabrican de nuestras capacidades.

Dicho lo anterior, es importante saber que así como le sacamos canas verdes a nuestros profesores y maestros, no nos iremos de esta tierra sin pagar cada una de ellas. Les comparto algunos de los perfiles de residentes que he tenido en la agencia, lo hago con el ánimo de tipificar los grupos y por tanto segmentar, no quiero que resulte como ese espécimen de becario que llora por todo pues se ofende hasta de que hay días inhábiles.

  1. El básico.- Se concreta a ir y hacer lo que mínimamente le da acceso a continuar. Es aburrido, gris, neutro y prácticamente será reemplazable en cuanto alguien con mayor voluntad sugiera una pecera, por ejemplo.
  2. El problemático.- Todavía no ingresa y ya hizo pedos entre la escuela y la agencia. No hay día en que no esté inmiscuido en conflictos, es muy fácil de detectar, pues suele decir que el mundo está en su contra mientras él da todo lo mejor.
  3. El bufón.- Literal, no hace nada, su única gracia es hacer felices a los demás con sus locuras. El detalle es que a veces no da chance de trabajar porque él quiere una audiencia con entrada y disposición absoluta en sus talentos.
  4. Sex symbol.- Es muy similar al anterior, pero es su apariencia la que le abre las puertas, la que levanta suspiros y la que le genera permanencia. Es el taco de ojo de la oficina.
  5. El jefe.- Éste en particular es el que abunda en la actualidad, mis vidas adoradas aún no salen ni de palitos 1, pero ya te dicen cómo hacer la chamba, te tutean delante de los clientes, declaman sus propuestas y sus logros en las redes sociales, aunque no pueden mandar un mail sin errores.
  6. El party planner.- Toda la semana tiene fiesta, hace lo posible para organizarla y buscan, por supuesto, hacer parecer que los que no la toman son unos ancianos. En el trabajo tiene flojera, pero en el antro se le quita.
  7. La magdalena.- Si le das chamba, llora, si no le asignas tareas, también llora. Si eres amable le da sentimiento, si te pasas de enérgico, le da más sentimiento. Es como tener un bebé al que le tienes que ir midiendo las reacciones para no meter la pata, porque si metes la pata, llora.
  8. El garbanzo de libra.- También existen jóvenes que se la rifan, les puedes dejar tu vida en sus manos y sacan adelante los pendientes. No lloran, ni hacen pedos, son fieles y confidenciales, saben que cada jugada laboral representa una lección tomada y un verdadero currículum. Cuando los encuentras, la misión es luchar a toda costa que hagan escalafón y te ayuden a crecer juntos.

Si le ofendió alguno, le tengo una noticia, no le había dicho que rol comúnmente toma en los trabajos. Si le dio risa, le ha tocado lidiar con alguno de estos minions y mi estimado, no hay nada más loable que lidiar con hijos que no son propios. Así que mi reconocimiento, ya que anda show recuerde tres puntos:

  1. Llénese de energía e información, son la fuente de la eterna juventud.
  2. Recuerde que si la relación y chamba no van bien, debe hacer una revisión en su metodología de trabajo y en su inteligencia emocional.
  3. Regale feedback y acéptelo, agradezca el círculo virtuoso de la mejora continua.

 

 

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