El crecimiento del comercio electrónico en Latinoamérica es más pequeño en comparación con algunos países de América del Norte. De acuerdo con cifras de eMarketer, la participación global de las ventas vía e-commerce de América Latina sólo representó el 4.2% en el 2015. Sin embargo, eso no significa que el mundo del e-tail en los aires latinos sea imperceptible.

Iván Marchant, vicepresidente de ventas de México y Centroamérica de comScore, indicó que en el 2014, 3 de 4 internautas mexicanos ya habían comprado algo en línea. “Las compras totales de e-commerce en México llegaron a un valor de 162 mil millones de pesos en 2014”, dijo.

De acuerdo con el vocero de comScore, comparando la cantidad de compradores que hubo en el 2013 y 2014, y tomando en cuenta el avance de soluciones tipo Smartphone, se prevé que en el 2015 haya habido un incremento de dos dígitos, en lo que respecta al e-commerce sólo en México.

Incluso eMarketer también tiene un buen auguro para los e-tailers. Se espera que este año las ventas por comercio electrónico incrementen 78 mil millones de dólares, siendo Brasil el líder del mercado, con más de 23 millones de dólares en ventas de e-tail.

Después México, con ventas cercanas a 13 millones de dólares y luego Argentina con ventas de 5 millones de dólares en valor de productos y servicio en línea.

Pero para alcanzar ese crecimiento, los retailers deben confiar más en las ventajas que ofrecen los medios digitales, pues a pesar del auge de los canales online y de su gran efectividad, hay marcas que no se han atrevido a dar el salto.

En entrevista, Roberto Araoz, National Sales Manager de Otter Products en Mexico, comentó que el comercio electrónico ha llegado para quedarse y por ello las marcas y retailers deben aprovechar que la esfera digital les permite acercarse más a los usuarios.

La realidad es que tanto los canales físicos como online tienen características y beneficios diferentes. En el caso de los segundos, la comodidad de comprar desde casa es la principal ventaja. Además, el consumidor de hoy tiende a informarse por estos canales antes de concretar una compra ya sea en el mismo canal o en la tienda física.

A su vez, los retailers pueden tener un canal mucho más amplio y un catálogo más completo a disposición de los usuarios. “En e-commerce prácticamente podemos tener todo nuestro portafolio disponible, y posicionar a la marca en el segmento  que queremos”, dijo Araoz.

Sin duda las marcas deben considerar que el comercio electrónico no sólo ayuda a posicionar a las marcas en su categoría. Las tiendas online son extensiones o bien, complementos de los retailers.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL