La pieza busca funcionar como una extensión de su identidad: precisa, sobria, técnica y construida bajo una estética futurista. Sin embargo, el elemento más relevante del proyecto no está únicamente en su apariencia. El calzado fue desarrollado tomando como punto de partida el cuerpo, la pisada y la estructura real del pie del futbolista. Para transformar el concepto en un producto físico, El Tala Rangel trabajó con SIDHE 3D, empresa mexicana especializada en biomecánica personalizada, escaneo tridimensional, baropodometría y diseño digital aplicado al movimiento humano.
Un calzado construido desde la biomecánica

A diferencia del calzado producido mediante moldes estandarizados, el proyecto comenzó con el análisis de la pisada de Raúl “Tala” Rangel, la estructura de su pie y sus necesidades funcionales como deportista profesional.
La baropodometría permite analizar la distribución de las presiones que ejerce una persona al pisar, mientras que el escaneo 3D genera una representación digital precisa de la anatomía del pie. Con esos datos, SIDHE 3D pudo desarrollar una geometría adaptada al movimiento y a las características específicas del atleta.
El proceso representa una evolución en la manera de concebir productos deportivos. En lugar de obligar al cuerpo a adaptarse a un diseño genérico, el diseño se construye a partir del cuerpo que lo utilizará.
Esa lógica abre nuevas posibilidades para la personalización del calzado, especialmente en disciplinas donde la estabilidad, el soporte, la distribución de cargas y la respuesta del material pueden influir en el desempeño y la comodidad.
Diseño futurista y estructura envolvente
Visualmente, el calzado destaca por una silueta minimalista y envolvente, desarrollada mediante una estructura de líneas continuas. El resultado es una pieza ligera y escultórica que se distancia de la construcción tradicional de un tenis deportivo.
Su geometría abierta integra ventilación, soporte y una lectura visual contemporánea. La estructura no oculta el proceso de fabricación; por el contrario, convierte la impresión 3D y la ingeniería digital en parte central de su identidad.
El diseño responde a una estética tecnológica, pero evita la saturación de elementos. La propuesta privilegia formas limpias, continuidad visual y una apariencia técnica alineada con el estilo personal de Rangel.
Más que seguir códigos convencionales de moda deportiva, el proyecto utiliza el diseño como expresión de movimiento y precisión.
De la producción masiva a la personalización
El lanzamiento se suma a una transformación más amplia dentro de las industrias del deporte, la moda y el calzado. Las tecnologías de escaneo e impresión 3D permiten avanzar de productos fabricados para segmentos amplios hacia piezas desarrolladas para cuerpos y necesidades particulares.
Este cambio puede modificar la relación entre atletas, marcas y fabricantes. La innovación ya no depende únicamente de nuevos materiales o campañas de marketing, sino de la capacidad para recopilar información biomecánica y convertirla en soluciones funcionales.
En este modelo, cada pie puede generar su propio diseño. Las diferencias anatómicas dejan de entenderse como variables que deben acomodarse dentro de una talla estándar y comienzan a funcionar como datos para desarrollar el producto.
La propuesta de Tala Rangel y SIDHE 3D no se presenta solamente como una pieza de moda. Es una muestra de cómo la tecnología puede alterar el punto de partida del diseño: ya no se comienza con un molde, sino con la persona.
Tecnología y diseño desarrollados en México
El componente mexicano también ocupa un lugar central en el proyecto. SIDHE 3D participó como el socio técnico y biomecánico encargado de transformar la visión del futbolista en un objeto funcional, diseñado e impreso en México.
La colaboración conecta deporte profesional con capacidades locales en digitalización, biomecánica y manufactura aditiva. También muestra cómo empresas especializadas pueden participar en categorías tradicionalmente dominadas por grandes fabricantes internacionales.
Para Rangel, el proyecto representa su entrada al desarrollo de calzado personalizado y la oportunidad de trasladar su visión sobre desempeño y movimiento a un producto tangible.
Para SIDHE 3D, funciona como una demostración de las posibilidades de aplicar análisis biomecánico y fabricación digital a una pieza de alto impacto visual y deportivo.
El resultado es un calzado que se encuentra en la intersección entre tecnología, diseño y rendimiento. Su valor no está solamente en haber sido impreso en 3D, sino en demostrar una nueva lógica de creación: observar el cuerpo, entender su movimiento y construir desde ahí.
En una industria acostumbrada a fabricar millones de pares a partir de un mismo molde, la propuesta plantea una pregunta relevante: ¿qué pasaría si el futuro del calzado no estuviera definido por la talla, sino por la pisada de cada persona?












