El famoso Pato Merlín, el ave que conquistó internet junto a su dueña, ahora enfrenta una inesperada disputa por derechos de nombre.
El pato se hizo viral después de aparecer con una camiseta de la Selección Mexicana mientras acompañaba a su dueña, una vendedora ambulante. Rápidamente se convirtió en uno de los personajes más queridos por los aficionados rumbo al Mundial 2026.
Sin embargo, un registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) habría cambiado el rumbo de esta historia.
El registro que pone en duda quién es el dueño del nombre
De acuerdo con el acta del IMPI, la marca “El Pato Merlin” (sin acento) pertenece a un particular identificado como David Sides Fuentes, originario de Mérida, Yucatán.
El registro busca proteger el uso del nombre en diferentes actividades. Además, contempla posibles usos comerciales, colaboraciones, publicidad, contenido digital y proyectos relacionados con la imagen del personaje.
Por esta razón, el titular del registro podría tener argumentos para reclamar el uso de la denominación registrada.
El detalle del acento podría ser clave
No obstante, existe un punto que podría cambiar el panorama.
La marca fue registrada como “El Pato Merlin”, sin acento. En cambio, la mayoría de las personas conoce al personaje como “El Pato Merlín”, con acento.
Así aparece en redes sociales, videos, publicaciones y conversaciones de los aficionados.
Aunque la diferencia parece pequeña, en temas de propiedad intelectual cada detalle puede ser importante. Por ello, la disputa podría centrarse en determinar si ambas expresiones representan el mismo nombre.
FIFA convirtió al Pato Merlín en un fenómeno mundial
Mientras tanto, el pato siguió creciendo en popularidad.
La FIFA reconoció al Pato Merlín como embajador oficial del Mundial 2026 después del impacto que generó en redes sociales.
Además, su historia conectó con miles de mexicanos porque representa una imagen cercana y diferente dentro del ambiente futbolístico.
Su aparición con la camiseta nacional convirtió al ave en una mascota no oficial favorita de muchos seguidores.
¿Podría haber demandas contra FIFA y televisoras?
Ahora surge una pregunta importante: ¿qué pasaría con las empresas que ya utilizaron el nombre?
El nuevo titular del registro podría intentar reclamar derechos si considera que hubo un uso comercial sin autorización.
Esto podría involucrar a marcas, influencers, medios deportivos, televisoras e incluso organizaciones que hayan utilizado la imagen o el nombre del pato.
Sin embargo, todo dependería del alcance exacto del registro, la forma en que fue utilizado el nombre y la interpretación legal del caso.
De mascota viral a posible batalla legal
La historia del Pato Merlín pasó de ser un momento divertido en redes sociales a convertirse en una posible pelea por derechos de propiedad intelectual.
Por ahora, millones de personas siguen identificándolo como “El Pato Merlín”. Sin embargo, el registro del IMPI abre una nueva incógnita: ¿Quién tiene realmente los derechos sobre el nombre del pato que llegó hasta el camino del Mundial 2026?












