Dentro de un punto de venta, e incluso en tiendas en línea, el packaging juega un rol crucial, al momento de promocionar un producto y marca.

Con ayuda de un envase, botella, caja u otro tipo de contenedor, un consumidor puede no solo constatar cierta información alusiva a determinado producto, sino que además por tratarse de una técnica de promoción, una marca es capaz de persuadir e incitar la compra, e incluso modificar la decisión de alrededor de un 65.9 por ciento de los consumidores en México, según datos del Departamento de Investigación de este medio.

Vendedor silencioso, pero efectivo

Cuando una persona entra a una tienda física, en varios de sus formatos, es muy probable que se encuentre con distintas estrategias promocionales en cada departamento y categoría.

Desde la promotora que da degustaciones de una nueva bebida, hasta la realización de una activación que motive una compra inmediata. No obstante, el packaging se mantiene como una de las más importantes no solo porque resalta a una marca en anaquel y protege el contenido, sino también por el poder de influencia que tiene en la compra.

Si un packaging se mantiene en un lineal, exhibición adicional y no emite palabras como lo haría un promotor, ¿qué hace de éste un vendedor silencioso?

Jorge Martínez, Brand Manager de Pedigree México mencionó que el packaging debe ser visto no solo como una estrategia de marketing, sino también como un medio de comunicación entre las marcas y los consumidores, ya que al ser un punto de contacto directo en puntos de venta, es fundamental que el packaging sea capaz de brindar información relevante al shopper, que le sirva para tomar decisiones y lo guíen hacia una compra.

Gracias a un buen diseño de packaging un fabricante puede, además de despertar el interés por comprar en el cliente, un sentido de pertenencia o identificación con la compañía, de ahí que el factor emocional sea tan importante. Algún elemento que despierte las emociones del shopper puede hacer que se compre cierto producto, solo por su envase.

En un sentido científico, el packaging también predispone a una persona a adquirir determinado producto. Según Charles Spence, catedrático y jefe del Laboratorio de Investigación Intermodales, perteneciente al Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Oxford, sus colores, olores y texturas pueden definir la decisión de compra a favor o en contra de cierta marca, además de que le permiten identificarla de manera más sencilla en anaquel.

 

Según datos del Departamento de Investigación de InformaBTL, son cuatro los primeros elementos que atiende o revisa un consumidor mexicano de un packaging: fecha de caducidad (45.5%), información nutrimental (26.4%), impacto ecológico (12.6%) y otros (15.5%).

 

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