Cómo optimizar la distribución comercial

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Nuestro sistema de distribución es la manera de hacer llegar nuestros productos al consumidor final; puede dividirse en lo que llamamos venta directa y venta indirecta, lo que está en función de quién hace llegar el producto a los clientes.

Cuando hablamos de tener un eficiente y efectivo sistema de distribución de nuestros productos, debemos conocer y saber cómo administrar todos los elementos que influyen, para poder identificar las áreas de oportunidad y proponer acciones de mejora.

Debemos comprender la importancia que tiene para el negocio el llevar a cabo, cada cierto tiempo, un análisis de su productividad y efectividad. Se dice fácil y suena bien, pero es sumamente importante para poder hacer todo esto, conocer y distinguir dentro de la operación diaria los diferentes conceptos, tales como: ¿Qué es un territorio o zonas de ventas?  ¿Cómo reestructurar? ¿Cómo gestionar un territorio? ¿Qué es un sistema de distribución y cuál de ellos son las que necesitamos? Frecuencia de visitas, Tiempo de duración de las visitas, cómo diseñar y armar un itinerario de rutas… Todo esto con la finalidad de comprender cuál es el impacto de cada uno de ellos para lograr los principales indicadores clave de desempeño.

Una adecuada clasificación de clientes y puntos de venta por sistema de distribución (directa o indirecta), nos ayudara a garantizar un correcto direccionamiento de las estrategias de marcas, las cuales en la mayoría de las veces están determinadas dentro del universo de clientes por su clasificación.

Un eficiente sistema de distribución comercial nos da una ventaja competitiva única, ya que nos permite establecer relaciones ganar-ganar con los clientes que visitamos. Relación que podemos capitalizar  comunicando nuestras marcas a los consumidores de manera más eficiente.

 

 

 

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