El marketing en los tiempos de cólera

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Qué difícil es mantener la esencia del marketing en tiempos tan complicados como el actual.

Hablo de la transformación por la que atraviesa nuestro amado País: México.  Siempre he pensado que nada debe permanecer estático y lo sigo pensando.   La evolución y los cambios han estado en mi ADN y en mi vida profesional y personal a la orden del día.

Cuando volteo y veo todas las coas de las que he sido parte a nivel profesional, me siento muy orgullosa, pero no satisfecha, porque siempre hay algo más, una prueba que superar, un terreno que explorar, una estrategia que implementar y obviamente allá afuera existen nuevos mercados por conquistar.

Hace unos días, viendo los noticieros de la noche, donde entrevistaban a nuestro presidente electo, no dudé ni un segundo que dentro de unos cuantos días este país tomará un rumbo diferente, la brújula nos dirige hacia lo que un gran porcentaje de la población llama un rumbo desconocido.

Yo no lo llamaría así, yo lo llamaría un rumbo que nos lleva a un terreno fértil. Porque las transformaciones muestran el verdadero carácter de las personas y de los profesionales, pero sobre todo de las empresas.

Un país es como un gran corporativo, el cual tiene su mesa directiva y cada integrante tiene su área de responsabilidad, no puedo dejar de mencionar que existe un área de marketing y comunicación política, el marketing no puede estar ausente de ninguna manera.

Las transformaciones duelen, a veces duelen más de lo que imaginamos, o quizá no tanto, todo depende de la actitud con la que tomemos este momento de metamorfosis. El 1º. de diciembre de 2018 nuestro país comenzará un nuevo camino, al cual se sumará la iniciativa pública y la iniciativa privada.

Las empresas se encuentran ante la expectativa de como seguirá funcionando la economía nacional, pretenderán cuidar sus presupuestos, incluyendo el de marketing, algunos tratarán de ser conservadores en las inversiones de marketing y otros buscarán usar las fórmulas que saben que ya funcionan, sin tomar demasiados riesgos.

Habrá momentos tensos, discusiones, diferencias de opinión. Será el inicio de una nueva era en la que más que nunca existirán diferencias de todo tipo, sin embargo, todo eso no debe detenernos como profesionales de marketing en seguir aportando nuestro conocimiento, para lograr que dentro de un ecosistema que cambiará drásticamente podamos crear e implementar nuevas estrategias de marketing que lleven a las empresas al logro de sus objetivos sobre todo en este tiempo de transformación.

No hay expertos en un momento de cambio, nadie tiene la verdad absoluta, lo que sí es indispensable es mantener nuestra mente abierta y lograr que las desavenencias profesionales no minimicen nuestros resultados.

Las claves para no perdernos en el camino de esta transformación son: conocimiento, colaboración, unión y trabajo en equipo.

No se sorprendan si como profesionales de marketing tienen discusiones por el destino que darán al presupuesto, todos absolutamente todos van a opinar, pero los dueños somos nosotros, porque es nuestra responsabilidad dirigir esos recursos para beneficio de la compañía.

Puede ser que un momento de cólera nos nuble la visión, usualmente las personas opinan sobre áreas que no son suyas porque no se quieren perder en el anonimato, porque buscan un poco de atención, pero principalmente porque tienen miedo, sí, tienen mucho miedo de la transformación que se avecina en pocos días y cómo les puede afectar en sus áreas de trabajo.

Solo los visionarios podemos darnos cuenta de que hay una gran ventana de oportunidades, y créanme, no será difícil hacer nuestra estrategia de marketing, más bien será enriquecedor adaptarnos a la macroeconomía nacional y mundial, a las nuevas formas de hacer marketing y como la tecnología nos ayuda a crear un marketing más dinámico.

El romance que existe entre el marketing y su target no va a desaparecer, podrán pasar, días, meses, años o siglos, y nuestro target va a estar ahí, transformado en nuevas generaciones, usando nuevas tecnologías y mostrando nuevas necesidades.

Nuestro público siempre va a existir, no permitamos que factores que están fuera del alcance de nosotros nos encolerice y nos haga perder la perspectiva.

En este nuevo comienzo, los invito a  crear acciones de marketing que se puedan salir quizá de algunos parámetros establecidos, eventos con mensajes entre líneas en los que se haga algo inesperado, acciones en las que se rompa la monotonía, campañas digitales con contenido que deje nuestra “huella digital” impregnada en el cliente, experiencias de realidad aumentada, activaciones BTL virtuales, porque ahora más que nunca podemos desafiar las distancias con la tecnología y la podemos usar a nuestro favor.

Para concluir mi columna, quiero adaptar al terreno marketing a una frase de Gabriel García Márquez de su libro El amor en los tiempos del cólera, “El amor se hace más grande y noble en la calamidad”.

Claro que la cólera de la que hablo en mi columna de hoy, nada tiene que ver con la enfermedad del cólera que describe en su libro Gabo, pero si considero que la cólera en el sentido de emociones es una enfermedad que no permite abrir nuestros sentidos a nuevos horizontes.

A mi estilo quedaría así: “La estrategia de marketing se hace más grande y eficiente en la calamidad”

Con esto no quiero decir que se avecina una calamidad, ¡para nada! Lo que sí quiero transmitirles es que tenemos frente a nosotros la oportunidad de escalar hacia la evolución o quedarnos estáticos sin aportar valor.

¿Ustedes como quieren actuar ante esta oportunidad? Yo quiero seguir evolucionando y seguir haciendo lo que muchos de ustedes ya saben que es una de mis pasiones: Hacer una magnífica estrategia de marketing aun en los tiempos de cólera.

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