La viralización de animales en redes sociales puede tener efectos inesperados. El llamado “fenómeno Punch”, protagonizado por un macaco japonés, ha encendido alertas entre especialistas. El académico Jesús Tomás Espinoza Vega, de la Universidad Nacional Autónoma de México, advirtió que este tipo de popularidad puede incentivar el tráfico ilegal de especies.
Un fenómeno viral con efectos inesperados
El caso gira en torno a Punch, un pequeño macaco japonés que se volvió viral en redes sociales. Las imágenes del animal, que aparece abrazando un peluche, generaron millones de reacciones.
Además, su historia atrajo la atención internacional. Muchos usuarios comenzaron a compartir fotos y videos del primate. Como resultado, la popularidad del animal creció rápidamente.
Sin embargo, los especialistas advierten que este tipo de viralidad también tiene riesgos.
El riesgo de querer tenerlos como mascotas
Según explicó Jesús Tomás Espinoza Vega, cuando un animal se vuelve famoso en internet puede generar una percepción equivocada. Muchas personas lo ven como tierno o fácil de cuidar.
Por ello, algunos usuarios comienzan a buscar animales similares como mascotas. Este interés puede abrir la puerta al comercio ilegal de fauna silvestre.
Además, el especialista señala que los primates no son animales domésticos. Necesitan condiciones específicas para sobrevivir y desarrollarse.
El tráfico de primates sigue siendo un problema
El tráfico ilegal de especies es una de las amenazas más graves para la biodiversidad. En varios países, incluidos los de América Latina, este problema sigue creciendo.
Diversos estudios citados por especialistas indican que cientos de primates son extraídos cada año de su hábitat natural para venderlos como mascotas.
Por lo tanto, los expertos piden mayor conciencia sobre el impacto de este tipo de contenidos virales.
Difusión responsable de la fauna
Los investigadores destacan que la difusión de historias sobre animales puede ser positiva. No obstante, también debe hacerse con responsabilidad.
En ese sentido, los especialistas recomiendan evitar promover la idea de que los animales silvestres pueden convertirse en mascotas.
De esta manera, concluyen, se puede disfrutar del contenido sobre fauna sin fomentar el tráfico ilegal de especies.












